Castiglione advirtió sobre el avance de la informalidad laboral y cuestionó aspectos de la reforma laboral
La ministra de Trabajo de Tierra del Fuego, Sonia Castiglione, expresó su preocupación por el deterioro del mercado laboral provincial y sostuvo que los indicadores tradicionales de empleo ya no reflejan con precisión la realidad que atraviesan miles de trabajadores.

En declaraciones a FM La Isla, la funcionaria señaló que el crecimiento de modalidades como el monotributo y el trabajo independiente genera una distorsión en las estadísticas laborales, ya que muchas personas son consideradas ocupadas pese a desarrollar actividades de escasa carga horaria o ingresos insuficientes.
“Las estadísticas no reflejan completamente la realidad”, afirmó, al tiempo que advirtió que este fenómeno termina “maquillando la desocupación real”.
Castiglione vinculó esta situación con el avance de nuevas formas de trabajo asociadas a plataformas digitales de transporte y servicios, como Uber o Didi, que modificaron las condiciones tradicionales de inserción laboral.
Según explicó, una persona que trabaja pocas horas por semana mediante estas aplicaciones figura como ocupada dentro de los registros oficiales, aunque su situación laboral dista de la estabilidad que ofrece un empleo formal.
La ministra también cuestionó distintos aspectos de la reforma laboral impulsada a nivel nacional, particularmente la implementación del denominado “banco de horas” y otras herramientas que, a su entender, limitan la capacidad de fiscalización de los gobiernos provinciales.
En ese sentido, sostuvo que estos cambios profundizan las desigualdades dentro del mercado laboral y generan una relación cada vez más desequilibrada entre empleadores y trabajadores.
“Se produce una brecha cada vez más amplia entre empleadores y trabajadores”, advirtió.
Respecto de la realidad fueguina, Castiglione describió un escenario de retracción económica que impacta de manera directa en la generación de empleo formal. Señaló que sectores como la construcción, el comercio, los servicios y la industria atraviesan dificultades que terminan afectando al conjunto de la economía provincial.
“Esto ha caído como un tsunami sobre la sociedad y sobre el mundo laboral”, expresó al referirse a la magnitud de la crisis.
La funcionaria remarcó además que la pérdida de puestos de trabajo registrados representa uno de los principales desafíos actuales, ya que cada empleo formal que desaparece resulta difícil de recuperar en el corto plazo.
Finalmente, sostuvo que la provincia enfrenta una situación compleja en la que la creación de nuevas oportunidades laborales no alcanza para compensar la cantidad de puestos que se pierden, lo que profundiza las consecuencias sociales y económicas para miles de familias fueguinas.
