Vacacionar en Mar del Plata cuesta casi el doble: muchas familias optan por Brasil
El costo de vacacionar en Mar del Plata durante la primera quincena de enero de 2025 se duplicó en comparación con el año anterior. Una familia tipo, compuesta por dos adultos y dos hijos menores, necesita al menos $1.489.300 para una semana de estadía, un incremento del 73,1% en pesos y del 60,5% en dólares, según un estudio de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE).
Comparativa con el año anterior y Brasil como alternativa
En 2024, el costo de estas mismas vacaciones era de $860.380 o U$D 860 al tipo de cambio paralelo. Frente a este aumento, muchas familias están considerando destinos en Brasil como Buzios o Río de Janeiro, donde un viaje similar cuesta aproximadamente U$D 2.000 viajando en auto o micro. La devaluación del real brasileño también ha favorecido esta tendencia.
Desglose del gasto en Mar del Plata
El monto estimado incluye:
- Transporte desde Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) a Mar del Plata.
- Alojamiento por 7 noches en un departamento de 3 ambientes.
- Alimentación para toda la estadía.
- Dos salidas a comer a restaurantes.
- Consumos en la playa.
- Transporte interno en la ciudad.
Si bien se trata de un cálculo base, los costos pueden variar según las preferencias y actividades de cada familia.
Impacto en el ingreso familiar
El salario promedio de un trabajador formal en noviembre de 2024 fue de $1.205.220, lo que significa que vacacionar en Mar del Plata equivale al 1,2 veces el salario promedio. En comparación con el año anterior, el aumento implica un esfuerzo económico mayor, requiriendo ahorros constantes o financiamiento mediante tarjeta de crédito.
Para muchas familias, el aguinaldo de diciembre se destina al pago de estas vacaciones, pero el costo sigue siendo un desafío significativo.
Brasil, una opción más accesible
Con un costo base de U$D 2.000, Brasil se presenta como una alternativa atractiva para las vacaciones de verano. Los precios incluyen el transporte terrestre, alojamiento y alimentación, ofreciendo una relación calidad-precio que muchas familias están evaluando seriamente, especialmente ante la escalada de costos en destinos locales.
Mar del Plata, aunque sigue siendo un destino emblemático, enfrenta el desafío de competir con opciones internacionales que resultan más accesibles en términos relativos. Este panorama plantea preguntas sobre la competitividad de los destinos turísticos locales frente a la inflación y la economía regional.
