Se agrava el endeudamiento de las familias y la morosidad se cuadruplicó en un año
El nivel de endeudamiento de las familias argentinas registró un fuerte deterioro en el último año, con un aumento significativo en la cantidad de personas que no logran cumplir con el pago de sus créditos.

Según datos recientes, la morosidad en los préstamos a hogares pasó del 2,67% en enero de 2025 al 10,6% en el mismo mes de 2026, lo que representa un incremento de casi cuatro veces y el nivel más alto en cerca de dos décadas.
El fenómeno refleja un creciente deterioro en la capacidad de pago de las familias, en un contexto marcado por la pérdida de poder adquisitivo, el encarecimiento del crédito y el uso cada vez más extendido de financiamiento para sostener el consumo cotidiano.
Especialistas advierten que el problema no se limita al sistema bancario tradicional, sino que también se profundiza en los créditos no bancarios, como billeteras virtuales y financieras, donde los niveles de mora son aún más elevados.
En este escenario, muchas familias recurren al endeudamiento para cubrir gastos básicos, lo que genera una dinámica difícil de revertir y aumenta el riesgo de sobreendeudamiento.
El deterioro en los indicadores de pago también enciende señales de alerta sobre el sistema financiero en general, ya que el incremento de la mora impacta en la calidad de la cartera de créditos y podría derivar en mayores restricciones para el acceso al financiamiento.
De esta manera, el crecimiento de la morosidad se consolida como uno de los principales síntomas de la fragilidad económica de los hogares, en un contexto donde el crédito dejó de ser una herramienta de expansión para convertirse, en muchos casos, en un mecanismo de supervivencia.
