Reconocen falencias en la fiscalización ambiental en Andorra y el relleno sanitario
La Municipalidad de Ushuaia admitió problemas en el control y la supervisión de dos áreas sensibles para el ambiente local: el camping municipal del Valle de Andorra y el relleno sanitario. La situación salió a la luz luego de reiterados reclamos de vecinos que alertaron sobre ocupaciones irregulares y acumulación de residuos en zonas naturales.
Desde el Ejecutivo municipal señalaron que el aumento de la actividad recreativa durante la temporada, sumado a deficiencias en la gestión de residuos, generó puntos críticos que requieren una intervención más sostenida. En ese marco, se anunció que se reforzarán las inspecciones y las acciones preventivas para evitar nuevos impactos ambientales.
El secretario de Medio Ambiente, David Ferreyra, confirmó que el Municipio debió actuar ante un intento de ampliación no autorizada dentro del Camping de Andorra. Según explicó, existe una ocupación con permiso precario que excedió los límites establecidos, lo que motivó la intervención de la Secretaría de Hábitat, que procedió al secuestro de materiales y a frenar el avance sobre tierras públicas.
El funcionario también reconoció que el camping no se encuentra habilitado para actividades como acampar o encender fuego y que actualmente no existe un plan integral de puesta en valor del espacio, lo que dificulta su ordenamiento y control.
En paralelo, otro de los focos de preocupación es el impacto del relleno sanitario sobre el río Olivia. Ferreyra admitió que la voladura de residuos continúa siendo un problema, agravado por las condiciones climáticas y por fallas operativas, como la disposición de desechos fuera del horario laboral, lo que retrasa su compactación.
Si bien desde el Municipio aseguran que los sistemas de tratamiento de lixiviados y gases funcionan adecuadamente, una auditoría reciente del área ambiental provincial recomendó elevar el cerco perimetral para reducir la dispersión de residuos, una medida que aún no fue concretada.
Las autoridades municipales señalaron que se trabaja en mejorar los controles y corregir las falencias detectadas, aunque los reclamos vecinales persisten y exigen una gestión más preventiva y sostenida en el tiempo para proteger las áreas naturales de la ciudad.
