El Gobierno nacional avanza con un plan para transferir empresas estatales al sector privado
Con la meta de achicar el gasto público y obtener recursos para fortalecer las reservas, el Ejecutivo nacional trabaja en un programa que prevé la privatización de más de diez empresas actualmente en manos del Estado. La iniciativa apunta a modificar la estructura de gestión de compañías consideradas clave y a promover una mayor participación de capitales privados.
Entre las medidas previstas se encuentra la conversión de varias Sociedades del Estado en Sociedades Anónimas, un paso que, según el Gobierno, facilitaría los procesos de venta o concesión. Dentro de este esquema aparecen firmas vinculadas a servicios públicos, transporte, energía y comunicaciones.
De acuerdo a la información difundida, el listado incluye a empresas como Enarsa, Intercargo, AySA y Corredores Viales, además de la concesión de la Hidrovía y de distintas centrales hidroeléctricas. También se contempla avanzar sobre Transener y las represas, sectores estratégicos para el funcionamiento del país.
En paralelo, el plan abarca organismos y compañías como la Administración de Infraestructura Ferroviaria, la Administración General de Puertos, la Empresa Argentina de Navegación Aérea y la Operadora Ferroviaria. A estas se suman Contenidos Públicos, Edu.Ar, Radio y Televisión Argentina, Télam y la Casa de Moneda.
Asimismo, el Ejecutivo evalúa la privatización de Fabricaciones Militares y otros entes vinculados a la producción y los servicios estatales, con la expectativa de generar ingresos extraordinarios durante 2026 y redefinir el rol del Estado en áreas que hoy gestiona de forma directa.
Desde el oficialismo sostienen que este proceso busca darle un nuevo impulso al sector privado y mejorar la eficiencia de las empresas, mientras que el debate sobre el alcance y el impacto de estas medidas promete ocupar un lugar central en la agenda política y económica del próximo año.
