Economía

El consumo masivo sigue en baja y crece la búsqueda de ofertas para llegar a fin de mes

El consumo masivo continúa mostrando señales de retracción en Argentina, en un contexto marcado por la pérdida del poder adquisitivo y cambios en los hábitos de compra de los hogares.

Según un relevamiento de la consultora Scentia, el consumo cayó un 3,8% interanual en abril y un 4,7% respecto de marzo. De esta manera, el primer cuatrimestre de 2026 acumuló una baja del 3,3%, siendo las grandes cadenas de supermercados las más afectadas, con una caída del 4,5%.

Los informes del sector muestran que los consumidores priorizan cada vez más el ahorro y la planificación de sus compras. Actualmente, el 30% de los productos en góndola cuenta con promociones, una proporción que se duplicó en el último año, mientras que el 61% de los compradores organiza sus gastos en función de las ofertas disponibles.

Además, el 39% de los consumidores elige productos principalmente por precio y más de la mitad combina distintos comercios para encontrar mejores valores.

La reducción del poder de compra también se refleja en changuitos más pequeños, una mayor elección de envases económicos y el crecimiento de las segundas marcas. Los sectores de menores ingresos realizan compras más frecuentes en comercios de cercanía y concentran sus gastos en productos esenciales.

Pese a este escenario, especialistas detectan una tendencia que denominan “lujo accesible”, donde algunos consumidores optan por pequeños gustos o productos premium dentro del supermercado, aun cuando reducen otros gastos. En ese sentido, categorías como golosinas mantienen niveles de crecimiento por encima del promedio.

Desde la industria del consumo masivo reconocen que la actividad continúa atravesando dificultades. Algunas fábricas trabajan actualmente al 50% de su capacidad instalada y aplican medidas de reorganización productiva para evitar despidos, como la eliminación de turnos nocturnos o la suspensión de actividades durante los fines de semana.

Analistas del sector sostienen que una eventual desaceleración de la inflación podría aportar cierto alivio en los próximos meses, aunque advierten que una recuperación sostenida del consumo dependerá principalmente de una mejora en los ingresos de la población.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *