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Optimismo Económico Contrasta con la Baja en el Consumo de Sidra y Champagne en Año Nuevo

A pesar de que los argentinos mantienen optimismo respecto a la economía en 2025, las celebraciones de fin de año reflejaron una reducción significativa en el consumo de sidra y champagne, según informes de las principales bodegas del país. El incremento en los precios de los espumantes llevó a muchos a optar por alternativas más económicas durante los brindis, utilizando el mismo vino servido en la cena. Además, se observó una disminución en el consumo de otros productos tradicionales como el asado.

Armando Eugenio Farina, vicepresidente de la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (Cadam), confirmó que “este año, los consumidores dejaron de lado la sidra y el champagne para brindar con lo que tenían a mano, como agua, coca o incluso fernet”. Esta tendencia se reflejó en una caída de ventas de más del 50% en algunas bodegas, aunque se registró un aumento en la venta de fernet durante las festividades, lo que podría indicar una diversificación en las preferencias de consumo.

Destilería Moretti también reportó impactos negativos debido a la recesión observada en la segunda mitad del año anterior y en la primera mitad de este año. Sin embargo, señalaron una recuperación en las ventas con la llegada del verano, tanto en canales mayoristas como en establecimientos propios. Similarmente, Bodegas Bianchi indicó una caída del 18% en el volumen de espumantes, atribuyéndolo a un mayor cuidado por parte de los consumidores al momento de decidir sus compras, quienes optaron por categorías de bebidas más económicas y promociones atractivas.

El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) publicó datos que muestran una disminución general del 1,3% en las ventas de bodegas entre enero y noviembre de 2024. En particular, las ventas de espumosos sufrieron una caída del 27,8% en el mismo período. Farina lamentó que, aunque las ventas habían mostrado un ligero repunte mes a mes, diciembre no reflejó el aumento esperado típico de un mes festivo, afectando severamente a categorías como espumantes, sidra y champagne.

En supermercados, las ventas de espumantes y sidras descendieron más del 70%, ya que muchos consumidores se cambiaron a marcas más accesibles. Mientras que los precios de las marcas premium rondan los $12.000, existen alternativas por alrededor de $7.500, lo que incentivó a los compradores a optar por estas opciones más económicas. En el caso de la sidra, las ventas se redujeron en más del 30%.

Otras bodegas, como Chañarmuyo, reportaron una disminución del 50% en las ventas de espumosos comparado con 2023, subrayando que este segmento ha sido el más afectado del año. A pesar de este panorama negativo, las perspectivas para 2025 son optimistas. Se espera un aumento en la producción de espumantes, lo que podría ayudar a estabilizar los precios y revitalizar el consumo. El pronóstico de cosecha del INV, que se dará a conocer en febrero, anticipa un mayor volumen de producción que podría contrarrestar las tendencias actuales y apoyar una recuperación en el mercado de bebidas espumantes.

En resumen, el cierre de 2024 presentó desafíos significativos para las bodegas argentinas, con una notable reducción en las ventas de espumantes y sidras durante las fiestas de fin de año. No obstante, la anticipación de un aumento en la producción y mejores condiciones económicas para 2025 brindan una luz de esperanza para el sector vitivinícola en el próximo año.

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