Argentina Adopta la Receta Electrónica para Mejorar el Sistema de Salud Digital
A partir de hoy, según el Decreto 345/2024, se implementa la receta electrónica en todo el territorio argentino, marcando un avance significativo hacia un ecosistema de salud digital más eficiente y seguro. Esta nueva modalidad busca mejorar la trazabilidad y el seguimiento de las prescripciones médicas, facilitando la dispensación de medicamentos en farmacias y garantizando un acceso más seguro para la población.
La receta electrónica deberá ser generada exclusivamente a través de plataformas registradas en el Registro Nacional de Plataformas Digitales Sanitarias (ReNaPDiS). Para que una receta electrónica sea válida, debe incluir una serie de datos específicos: identificación completa del profesional de salud (nombre, matrícula, profesión, especialidad y domicilio), un código de barras único, y la información del paciente (nombre, obra social o prepaga, fecha de nacimiento, DNI y sexo). Además, la receta debe detallar el medicamento prescrito con su nombre genérico o denominación común internacional, presentación, forma farmacéutica, cantidad de unidades y, opcionalmente, el nombre comercial sugerido por el profesional. También es obligatorio incluir el diagnóstico, la fecha de emisión y la firma digital del profesional.
Las plataformas digitales verificarán que los profesionales de la salud estén registrados en la Red Federal de Registros de Profesionales de la Salud (REFEPS) del Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SISA). Las recetas electrónicas se almacenarán en repositorios virtuales seguros, permitiendo a las farmacias acceder a ellas para dispensar los medicamentos cuando el paciente lo requiera. De esta manera, los usuarios solo necesitarán presentar su DNI o credencial para obtener los medicamentos prescritos.
Es fundamental que los repositorios cumplan con estrictos protocolos técnicos y administrativos que aseguren la alta disponibilidad y el correcto almacenamiento de las recetas durante el período establecido por la normativa vigente. Estos sistemas deben contar con mecanismos robustos de respaldo y recuperación de información para prevenir pérdidas o accesos no autorizados, protegiendo así los derechos de los pacientes.
No obstante, se mantiene la validez de las recetas manuscritas como excepción en casos de zonas de difícil acceso, falta de conectividad o interrupciones temporales del sistema electrónico. Además, las recetas en papel emitidas antes del 31 de diciembre de 2024 seguirán siendo válidas durante su periodo de vigencia habitual.
La implementación de la receta electrónica responde a los objetivos de la Ley Nacional 27553 de Recetas Electrónicas de 2020, orientados a agilizar el proceso de prescripción y dispensación de medicamentos, reducir errores de interpretación y simplificar las gestiones administrativas para profesionales de la salud y farmacias. Este sistema también proporciona herramientas que facilitan la toma de decisiones clínicas más precisas, mejorando la calidad del tratamiento ofrecido a los pacientes.
Actualmente, 17 jurisdicciones argentinas han adoptado la ley de receta electrónica. De ellas, 11 se adhieren a la Ley Nacional, incluyendo provincias como Catamarca, Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Jujuy, Mendoza, Misiones, Salta, San Juan, Tierra del Fuego y Tucumán. Cuatro provincias (Buenos Aires, CABA, Chubut y La Rioja) han desarrollado sus propias legislaciones provinciales con regímenes específicos, mientras que dos (Río Negro y Santa Fe) están en proceso de aprobación de sus proyectos de ley. Las restantes siete jurisdicciones permiten el uso parcial de la receta electrónica, con cuatro esperando la aprobación de proyectos de ley (San Luis, Córdoba, Santiago del Estero y Santa Cruz) y tres en fase de revisión de sus planes legislativos (La Pampa, Neuquén y Formosa).
Con esta medida, Argentina da un paso decisivo hacia la modernización de su sistema de salud, promoviendo una atención más eficiente y segura para todos sus ciudadanos.
