Nuevas imágenes muestran un grave deterioro del Saint Christopher y crece la preocupación en Ushuaia
Fotografías tomadas desde un kayak dejaron al descubierto daños estructurales en sectores del histórico barco que no son visibles desde la costa. Vecinos temen por el colapso definitivo de uno de los símbolos más emblemáticos de la ciudad.

El histórico Saint Christopher, encallado frente a la costa de Ushuaia desde 1957, volvió a quedar en el centro de la preocupación luego de que se difundieran nuevas imágenes que evidencian un grave deterioro estructural en parte de su casco. Porque incluso los íconos del Fin del Mundo tienen fecha de vencimiento cuando pasan casi setenta años peleando contra el agua salada, el viento y el abandono estatal crónico. Una combinación bastante letal, en general.
Las fotografías fueron tomadas desde un kayak en sectores no visibles desde la costa y muestran importantes daños en la popa del viejo remolcador, con partes de la estructura completamente abiertas y madera expuesta.
Las imágenes fueron difundidas por los docentes y psicólogos sociales Leo Tabares y Mari, responsables de la cuenta mahuidaoutdoor.ush, quienes documentaron el estado actual de la embarcación durante una recorrida por la bahía.
“El Saint Christopher ya no es el mismo. Su popa cedió, dejando al descubierto su historia, capa por capa, madera por madera”, expresaron en sus redes sociales junto a las fotografías que rápidamente generaron repercusión entre vecinos y usuarios locales.
Muchos habitantes de la ciudad se mostraron sorprendidos por el nivel de deterioro visible en sectores que permanecían ocultos desde tierra y comenzaron a advertir sobre la posibilidad de un colapso definitivo de la estructura.
El Saint Christopher forma parte del paisaje fueguino desde hace décadas y es considerado una de las postales más reconocibles de Ushuaia. Miles de turistas lo fotografían cada año frente a la costa, aunque pocos conocen la historia detrás de la embarcación.
El remolcador fue construido en 1943 en Nueva Jersey durante la Segunda Guerra Mundial como parte de la flota de rescate de la marina estadounidense. Posteriormente pasó al Almirantazgo británico bajo el nombre HMS Justice y años más tarde fue adquirido en la Argentina por el empresario Leopoldo Simoncini, quien lo rebautizó como Saint Christopher.
En 1953 participó del intento de rescate del trasatlántico alemán Monte Cervantes, hundido frente al Faro Les Éclaireurs en el Canal Beagle. Sin embargo, la operación fracasó y tiempo después el barco terminó abandonado en Ushuaia debido a problemas mecánicos.
Finalmente, en 1957 fue remolcado y encallado cerca de la costa, lugar donde permanece hasta la actualidad.
Con el paso del tiempo, distintas gestiones gubernamentales analizaron proyectos para preservarlo, restaurarlo o convertirlo en un atractivo turístico más desarrollado, aunque ninguna iniciativa llegó a concretarse.
Uno de los mayores problemas siempre fue el deterioro constante de la estructura de madera, sometida durante décadas a las mareas, el agua salada y las condiciones extremas del clima austral.
Incluso años atrás se construyó una pasarela improvisada para facilitar el acceso desde la costa, aunque la estructura terminó convirtiéndose en un riesgo, ya que numerosas personas ingresaban al interior del barco pese al avanzado deterioro del casco.
