La espera por una vivienda social en Tierra del Fuego ya supera los 20 años
La demanda habitacional en Tierra del Fuego continúa creciendo y los tiempos de espera para acceder a una vivienda social se han extendido considerablemente en los últimos años. Desde el Instituto Provincial de Vivienda y Hábitat (IPV) reconocieron que actualmente la entrega de unidades alcanza a personas que se inscribieron hace cerca de dos décadas.

La presidenta del organismo, Laura Montes, explicó que hoy existen alrededor de 6.000 personas inscriptas en el registro provincial de vivienda, cifra que continúa aumentando mes a mes debido a la alta demanda habitacional.
En paralelo, el IPV trabaja en la finalización de unas 450 viviendas que se encuentran en construcción en la provincia. Las unidades están ubicadas en Ushuaia, en el sector del río Pipo, y en Río Grande, principalmente en los barrios Chacra IX y CGT. La previsión es que puedan entregarse entre fines de este año y el primer semestre del próximo.
No obstante, el desarrollo de nuevos proyectos se vio afectado por la interrupción de financiamiento nacional para obras de vivienda. Según explicó Montes, esta situación dejó alrededor de 2.200 viviendas sin poder avanzar, lo que profundizó el atraso en las soluciones habitacionales.
Ante este escenario, desde el organismo analizan nuevas alternativas para impulsar proyectos habitacionales, entre ellas esquemas de financiamiento público-privado que permitan continuar con la construcción de viviendas y urbanizaciones.
Además, la titular del IPV recordó que el sistema de adjudicación se basa principalmente en la antigüedad de inscripción, lo que evidencia el atraso acumulado en el acceso a las viviendas sociales en la provincia.
