La carne de guanaco ya se comercializa legalmente en la Patagonia y abre una nueva etapa productiva
Con precios desde $6.500 por kilo y tras casi una década de regulación, el producto comienza a posicionarse como una alternativa económica, saludable y con potencial para diversificar la matriz productiva regional.

La venta formal de carne de guanaco comenzó a consolidarse en la Patagonia, marcando un hecho histórico para la producción regional luego de años de trabajo en materia sanitaria, ambiental y normativa. Actualmente, el producto ya se comercializa en provincias como Santa Cruz y Chubut bajo estrictos controles de trazabilidad, lo que permite su circulación entre jurisdicciones.
Con precios que parten desde los $6.500 por kilo, la carne de guanaco se presenta como una opción competitiva frente al aumento sostenido de la carne vacuna. El esquema comercial contempla distintas presentaciones, entre ellas carne picada, lomos, cuartos y paletas deshuesadas, además de cajas de hasta 20 kilos. También se ofrecen packs familiares, como uno que incluye 10 kilos de picada, un cuarto y una paleta, con valores cercanos a los $130.000 en localidades como Las Heras.
La incorporación del guanaco al mercado formal no fue inmediata. El proceso comenzó en 2017, cuando se habilitó de manera excepcional la venta de derivados de la especie. En 2019, el Plan Nacional para el Manejo Sostenible del Guanaco estableció las bases para su aprovechamiento bajo criterios ambientales y sanitarios, permitiendo avanzar hacia un esquema regulado.
El paso definitivo llegó en 2024 con la aprobación de la Disposición 812/2024 por parte de la Subsecretaría de Ambiente, que habilitó a las provincias patagónicas a implementar planes de manejo, faena y comercialización, además de abrir la puerta a la exportación de fibra.
Desde el sector productivo destacan que esta actividad puede convertirse en una fuente de agregado de valor, generación de empleo y desarrollo regional, en un contexto donde la Patagonia busca ampliar su matriz económica. A su vez, especialistas señalan que se trata de una carne con alto valor proteico y bajo contenido graso, lo que refuerza su potencial como alternativa saludable.
Si bien la comercialización ya está en marcha, el mercado aún se encuentra en una etapa inicial, con expectativas de expansión hacia nuevos puntos de venta en toda la región. El desafío ahora será consolidar la producción y sostener su crecimiento en el tiempo.
