El gobierno busca retomar la agenda económica con foco en la inflación y el consumo
Tras varios días en los que la agenda política estuvo atravesada por distintos conflictos y escándalos, el Gobierno nacional apunta a volver a centrar la atención en la economía, con dos objetivos principales: reducir la inflación y recuperar el consumo.

En ese contexto, la prioridad oficial es consolidar el proceso de desinflación, con expectativas de que en los próximos meses el índice de precios continúe bajando y se ubique por debajo del 2,5% mensual. La estabilidad del tipo de cambio y algunas decisiones, como la postergación de aumentos en combustibles, aparecen como factores clave para lograr ese objetivo.
Sin embargo, el desafío no es solo frenar la suba de precios. El Gobierno también necesita que esa desaceleración tenga impacto real en la economía cotidiana, especialmente en el consumo, que viene mostrando signos de debilidad por la pérdida de poder adquisitivo y la caída del crédito.
Analistas advierten que la recuperación no es homogénea: mientras algunos sectores muestran dinamismo, otros como la industria, la construcción y el comercio minorista continúan rezagados, lo que limita una mejora generalizada del nivel de actividad.
De cara al segundo trimestre del año, aparece una oportunidad vinculada al ingreso de divisas por la cosecha agrícola, lo que podría fortalecer las reservas del Banco Central y darle mayor margen al Gobierno para sostener la estabilidad económica.
