El Gobierno avanza hacia una posible ruptura de relaciones diplomáticas con Irán
El Gobierno nacional evalúa avanzar hacia una ruptura formal de relaciones diplomáticas con Irán, en medio de una creciente tensión bilateral que se profundizó tras la expulsión del máximo representante iraní en la Argentina.

La decisión se da luego de que la Cancillería declarara “persona no grata” al encargado de negocios de la embajada iraní, Mohsen Soltani Tehrani, a quien se le otorgó un plazo de 48 horas para abandonar el país.
Desde Casa Rosada reconocen que la medida no implica aún una ruptura definitiva, pero sí la consideran un paso previo en esa dirección, a la espera de la reacción del gobierno iraní.
El conflicto se intensificó en los últimos días luego de que Argentina decidiera declarar como organización terrorista a la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, lo que generó un fuerte rechazo por parte de Teherán.
Según el Gobierno argentino, esta decisión se basa en investigaciones judiciales y trabajos de inteligencia que vinculan a ese cuerpo con los atentados contra la Embajada de Israel en 1992 y la AMIA en 1994, que dejaron más de un centenar de víctimas.
Además, la expulsión del diplomático fue justificada como respuesta a declaraciones del gobierno iraní consideradas “ofensivas e improcedentes”, en un contexto de creciente deterioro de las relaciones bilaterales.
En este escenario, el Ejecutivo mantiene un fuerte alineamiento internacional con Estados Unidos e Israel y no descarta profundizar su postura en el marco del conflicto en Medio Oriente.
Mientras tanto, el futuro del vínculo diplomático entre ambos países queda sujeto a los próximos movimientos de Irán, en una situación que podría derivar en una ruptura total de relaciones.
