Centros de discapacidad atraviesan una situación crítica por deudas y falta de recursos
El funcionamiento de los centros que atienden a personas con discapacidad en Ushuaia enfrenta un escenario complejo, marcado por la alta demanda, la necesidad de personal especializado y dificultades financieras para sostener los servicios.

Así lo advirtió Beatriz Speciale, titular de la Fundación Kau-Yak, quien describió el nivel de exigencia que implica la atención diaria. Según explicó, se trata de casos de alta complejidad que requieren acompañamiento permanente y personal capacitado. “Cada persona necesita al menos dos asistentes, y en algunos casos hay que estar atentos constantemente por convulsiones u otras situaciones”, indicó.
En ese sentido, remarcó que la institución necesita más trabajadores, no solo en cantidad sino también con formación y vocación, lo que incrementa significativamente los costos operativos.
La principal dificultad, señaló, radica en el financiamiento. Si bien destacó que PAMI viene cumpliendo con los pagos, advirtió que mantienen una deuda con la obra social provincial OSEF desde hace aproximadamente seis meses. “Tenemos una reunión esta semana y esperamos poder resolverlo”, expresó.
Frente a este contexto, la fundación recurre a iniciativas solidarias para sostener su funcionamiento, como la organización de ferias y ventas de productos donados por la comunidad. Sin embargo, estos ingresos resultan insuficientes y solo permiten cubrir parcialmente los gastos, principalmente los salarios.
La situación también impacta en proyectos de crecimiento. Speciale indicó que se encuentra paralizada una obra en el barrio Andorra que permitiría ampliar la capacidad de atención, además de otras iniciativas productivas que no pueden avanzar por falta de recursos.
Actualmente, la institución asiste a 14 personas, en un esquema que demanda atención constante. La continuidad del servicio, advirtió, depende en gran medida de la resolución de las deudas y de lograr un financiamiento más estable.
