Argentina rechazó un nuevo proyecto petrolero británico en Malvinas y anticipó acciones diplomáticas
El Gobierno argentino volvió a reclamar soberanía sobre las Islas Malvinas y cuestionó el avance del proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por las empresas británica Rockhopper Exploration e israelí Navitas Petroleum en la Cuenca Malvinas Norte.

A través de la Cancillería, Argentina sostuvo que la iniciativa no cuenta con autorización nacional y advirtió que cualquier actividad de exploración o explotación de recursos naturales en áreas sujetas a disputa de soberanía resulta contraria al derecho internacional.
El proyecto contempla una inversión inicial cercana a los 2.100 millones de dólares y prevé comenzar las perforaciones en 2027, con producción estimada a partir de 2028. Según las compañías involucradas, las reservas recuperables superarían los 1.000 millones de barriles de petróleo.
Desde el Gobierno nacional señalaron que el desarrollo de Sea Lion vulnera resoluciones de las Naciones Unidas que instan a ambas partes a evitar modificaciones unilaterales mientras permanezca abierta la controversia por la soberanía del archipiélago.
En ese marco, la Cancillería reafirmó que continuará utilizando herramientas diplomáticas, jurídicas y administrativas para responder al avance de actividades económicas que considera ilegales en la zona.
El canciller Pablo Quirno sostuvo que Argentina seguirá reclamando la reapertura de negociaciones con el Reino Unido para alcanzar una solución pacífica sobre la cuestión Malvinas, tal como establecen diversas resoluciones de la ONU.
Por su parte, el Reino Unido mantiene su postura de soberanía sobre las islas y fundamenta su posición en el principio de autodeterminación de los habitantes del archipiélago. Argentina rechaza ese criterio y sostiene que la disputa debe resolverse mediante negociaciones bilaterales.
