Vialidad Provincial advierte sobre deudas, obras paralizadas e incertidumbre tras el cierre de Vialidad Nacional
RIO GRANDE.- La presidenta de la Dirección Provincial de Vialidad de Tierra del Fuego, Ileana Zarantonello, expresó su preocupación por la reciente decisión del Gobierno nacional de disolver la Dirección Nacional de Vialidad y transferir más de 9.000 kilómetros de rutas a las provincias. La medida fue oficializada mediante el Decreto 461/2025 y genera incertidumbre en torno al financiamiento, la operatividad y la seguridad vial en todo el país.
“Nos desayunamos con este decreto y ahora estamos tratando de entender cómo seguirá todo”, señaló Zarantonello en declaraciones a Radio Fueguina, al remarcar que no hubo comunicación previa con las jurisdicciones provinciales ni anticipación para reorganizar presupuestos.
Tierra del Fuego mantiene un convenio interadministrativo para la conservación de rutas nacionales complementarias, pero según explicó la funcionaria, el Gobierno nacional mantiene deudas millonarias con la provincia: “Hoy tenemos una deuda muy grande. Cada reclamo debía pasar por el distrito y de ahí a Buenos Aires. Ahora nadie sabe quién se hará cargo del pago ni cómo se dará continuidad a los trabajos”.
Zarantonello también advirtió que la situación se agrava en plena temporada invernal. Aunque por ahora el distrito local continuará con la limpieza de nieve y el uso de camiones saleros en la Ruta Nacional N°3, la transferencia al Ministerio de Economía y la Secretaría de Transporte todavía no se concretó. “La Ruta 3 es nuestra única conectividad entre las tres ciudades. Si esa vía no está asegurada, se pone en riesgo todo: desde una ambulancia hasta el transporte de insumos”, alertó.
En ese contexto, recordó que otras obras clave también fueron afectadas, como la Ruta Provincial N°1, cuyo financiamiento fue dado de baja cuando tenía un avance del 54%. “Eso nos dejó una deuda con la empresa que ejecutaba la obra y, por supuesto, sin posibilidad de terminarla con recursos propios”, explicó. Actualmente, la provincia evalúa alternativas como financiamiento privado o convenios con el sector portuario, aunque reconoció que “no alcanzan para cubrir proyectos de gran magnitud”.
Otro punto crítico es la falta de definiciones sobre el futuro del personal de Vialidad Nacional y las funciones que pasarían a Gendarmería, según lo previsto por el decreto. “La comunidad vial no distingue entre lo provincial y lo nacional: lo que importa es que la ruta esté despejada y segura”, señaló Zarantonello. “Siempre trabajamos en equipo. Ahora hay que ver quién asume cada función y qué pasará con todo el personal”.
Por otra parte, destacó la reciente habilitación de la Ruta Provincial N°7 como una vía clave para el tránsito pesado, aunque llamó a los conductores particulares a incorporar nuevos hábitos para optimizar su uso. Además, desmintió versiones sobre supuestas restricciones al tránsito de camiones de combustible: “No hay caminos rurales asfaltados, así que necesariamente transitan por rutas de ripio o por la Ruta 7, que es perfectamente transitable”.
Finalmente, Zarantonello subrayó que el mayor desafío es la incertidumbre: “Hoy garantizamos el despeje de nieve, pero no sabemos qué pasará con las deudas y con la continuidad de la infraestructura vial. Es una incertidumbre para todos”.
