Revelan diálogo militar secreto entre Argentina y Reino Unido para revisar el embargo y contener a China y Rusia en el Atlántico Sur
BUENOS AIRES / LONDRES.- Según un informe exclusivo del medio británico The Economist, Argentina y el Reino Unido habrían reanudado conversaciones militares confidenciales con el objetivo de avanzar en una eventual cooperación en defensa y evaluar una flexibilización del embargo militar británico impuesto tras la Guerra de Malvinas.
La información, que hasta ahora no había sido confirmada oficialmente por ninguna de las partes, sitúa este acercamiento en un contexto geopolítico marcado por el creciente interés estratégico de potencias como China y Rusia en la región del Atlántico Sur y la Antártida. En ese marco, Estados Unidos habría ejercido una influencia silenciosa pero sostenida para facilitar el diálogo entre Buenos Aires y Londres.
El inicio de este nuevo capítulo en las relaciones bilaterales habría ocurrido en febrero de 2024, con la visita de agregados de defensa británicos al Ministerio de Defensa argentino. Desde entonces, se habrían desarrollado intercambios diplomáticos y técnicos que incluyeron acuerdos para facilitar el acceso de familiares argentinos a los cementerios de Malvinas, propuestas para restablecer vuelos directos y proyectos de cooperación en materia pesquera.
Una delegación argentina también viajó a Londres en enero de 2025, y se espera una visita recíproca del Reino Unido en los próximos meses. La política exterior del presidente Javier Milei, alineada con Estados Unidos y favorable al orden occidental, habría sido clave para destrabar el diálogo.
El objetivo: OTAN, defensa y menos dependencia de China
Argentina busca modernizar sus Fuerzas Armadas con equipamiento compatible con la OTAN, en línea con la intención del gobierno de aumentar la inversión en defensa del 0,5% al 2% del PBI. Sin embargo, el embargo británico sigue siendo un escollo importante: ha bloqueado operaciones con terceros países, como la compra de aviones surcoreanos o F-16 daneses que contienen componentes fabricados en el Reino Unido.
Según The Economist, ese bloqueo podría flexibilizarse si se alcanza una suerte de entendimiento tácito: Londres permitiría ciertas exportaciones si Argentina reconoce, aunque sin renunciar a su reclamo soberano, el actual rol británico en las islas.
Para Estados Unidos, el interés radica en evitar que Argentina recurra a China o Rusia como proveedores estratégicos. Durante el gobierno anterior, el país evaluó comprar aviones JF-17 chinos y firmó acuerdos de formación militar con Moscú. Incluso se había proyectado un puerto chino en el sur argentino, iniciativa que finalmente fue descartada pero encendió las alarmas en Washington.
Dudas internas y tensiones en Malvinas
A pesar del aparente avance, el posible acercamiento genera resistencias tanto en Argentina como en el Reino Unido. En las Islas Malvinas, las autoridades locales ya manifestaron su malestar ante la posibilidad de que Londres levante el embargo. En Argentina, sectores de la oposición critican la postura del presidente Milei, al considerar que su tono conciliador diluye el histórico reclamo de soberanía.
Por su parte, en el Reino Unido, el auge del partido Reform UK podría dificultar cualquier concesión al gobierno argentino, en un clima político sensible frente a cualquier movimiento vinculado a las islas.
Así, mientras las potencias globales disputan influencia en el Atlántico Sur, Argentina y el Reino Unido exploran, en silencio, un camino inédito de diálogo militar que podría redefinir una relación marcada por décadas de desconfianza.
