Provinciales

Una investigadora de la UNTDF destacó la fuerte caída de la natalidad en Tierra del Fuego y llamó a adaptar las políticas públicas

La investigadora de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTDF), Julieta López, afirmó que la provincia registra un marcado descenso en la tasa de natalidad desde 2011 y sostuvo que el fenómeno representa un desafío para la planificación de las políticas públicas, especialmente en áreas como educación, salud y seguridad social.

En declaraciones a FM Espectáculo, la doctoranda en Demografía señaló que la reducción de la fecundidad adolescente en Tierra del Fuego alcanzó cerca del 80% desde 2011, una disminución que calificó como «más fuerte que en el resto del país».

«Es un dato relevante y positivo, porque en general se asocia a embarazos no deseados, no planificados y a una mayor dificultad de acceso a las primeras consultas ginecológicas», explicó.

López aclaró que resulta complejo atribuir el fenómeno a una única causa, aunque consideró que distintas políticas públicas contribuyeron a ese proceso. También observó que la baja se registra en todas las edades, aunque con mayor intensidad entre las mujeres de 15 a 24 años.

Entre las posibles explicaciones, mencionó el retraso en la edad del primer hijo y los cambios en las trayectorias laborales y personales de las mujeres.

«Era muy común que las mujeres interrumpieran sus carreras laborales cuando tenían hijos pequeños para volver años después. Hoy esa perspectiva cambió y tampoco es sencillo dejar de trabajar durante varios años y reinsertarse en el mercado laboral», indicó.

La especialista también advirtió que muchas parejas postergan o directamente desisten de tener hijos debido a la incertidumbre económica y a las dificultades para proyectar a largo plazo.

«Los hijos son proyectos de largo plazo, pero las condiciones actuales de inserción laboral muchas veces dificultan esa planificación», sostuvo.

Respecto del impacto que tendrá este cambio demográfico, López consideró que el crecimiento poblacional de Tierra del Fuego será cada vez más lento, lo que obligará a repensar la organización de distintos servicios públicos.

En materia educativa, explicó que una menor cantidad de nacimientos permitirá contar con más recursos para menos estudiantes, por lo que será necesario redefinir la utilización de esa infraestructura y del personal docente.

También anticipó cambios en el sistema de salud y en el régimen previsional, debido al progresivo envejecimiento de la población.

«No es lo mismo una población con muchos niños que otra con más adultos mayores. Habrá que pensar cómo sostener los sistemas de salud y jubilaciones con generaciones jóvenes cada vez más reducidas», afirmó.

Asimismo, remarcó la importancia de fortalecer las políticas de cuidado y prevención para garantizar la supervivencia y el desarrollo de los niños que nacen.

Finalmente, la investigadora consideró que el descenso de la natalidad no debe interpretarse como un motivo de alarma, sino como un proceso demográfico que requiere planificación.

«No es para preocuparse. La demografía describe lo que sucede para que, a partir de esa información, puedan tomarse decisiones que permitan anticipar los cambios que ya sabemos que van a ocurrir», concluyó.

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