Tierra del Fuego en jaque: paralización vial agrava el deterioro de la Ruta 3
La inminente llegada del invierno ha encendido las alarmas en varias provincias, especialmente en Tierra del Fuego, debido a que Vialidad Nacional ha decidido suspender las tareas de mantenimiento de las rutas. Esta decisión, sumada a la paralización total de los proyectos viales en ejecución, representa un serio riesgo para la circulación y la seguridad de los conductores, especialmente en la Ruta Nacional N°3.
El punto de partida de esta medida fue una nota enviada por el titular de Vialidad Nacional, Marcelo Campoy, a las diferentes jurisdicciones. En el documento, el funcionario comunicó la necesidad de dar por finalizados todos los contratos de obras, sin importar su grado de avance o sistema de gestión. Según se explica, el complicado contexto económico obliga a suspender proyectos cuya continuidad se considera inviable.
Dicha directiva implica la cancelación de obras que se encontraban en ejecución en rutas concesionadas y en tramos de la red que no formaban parte de esos acuerdos. El cierre de estos contratos, ya sea por finalización, limitación o rescisión de mutuo acuerdo, fue autorizado con la finalidad de reducir conflictos administrativos y judiciales, habilitando el llamado “encuadre de ajuste en recepción provisoria” según el estado en que se halle cada obra.
La situación en Tierra del Fuego resulta especialmente preocupante, pues se verán afectadas la pavimentación del camino hacia el Parque Nacional y la continuidad de trabajos en la Ruta 1, entre otras iniciativas. Además, el deterioro progresivo de la Ruta 3 —que ya presenta problemas de transitabilidad— podría intensificarse sin el correspondiente mantenimiento invernal por parte de Vialidad Nacional.
Ante este panorama, la Dirección Provincial de Vialidad mantiene un reclamo de alrededor de 250 millones de pesos que la Nación adeuda por certificados de obras y trabajos en rutas secundarias. La suspensión de proyectos no hace más que agravar la situación, al dejar inconclusas tareas de vital importancia para el desarrollo regional.
Según estimaciones del Sindicato de Trabajadores Viales de la República Argentina (STVRA), entre un 67% y un 70% de las carreteras nacionales se hallan en estado regular o deficiente. El plan del Gobierno para enfrentar este déficit apunta a privatizar los corredores viales más rentables, lo que forzará a los usuarios a pagar peaje en cada recorrido.
Mientras tanto, el deterioro de la infraestructura y la falta de intervención oficial representan un desafío urgente. La paralización de las obras no solo congela el avance de proyectos fundamentales, sino que expone a la ciudadanía a mayores riesgos, especialmente en zonas con condiciones climáticas extremas y donde la ruta es la única vía de acceso.
