Temporada 2024/25 en las Islas Malvinas: más de 71 mil turistas llegaron en cruceros, pese a las cancelaciones
Durante la reciente temporada de cruceros en las Islas Malvinas, correspondiente al ciclo 2024/25, se registró el arribo de 71.345 pasajeros, una cifra que superó las proyecciones iniciales, a pesar de las inclemencias climáticas y las cancelaciones que afectaron el itinerario de varias embarcaciones.
Steph Middleton, directora de Turismo del ilegítimo gobierno británico en las islas, brindó estos datos el pasado 2 de abril. Según sus declaraciones, se esperaba una baja cercana a los 10.000 visitantes con respecto al año anterior, pero la diferencia final fue mucho menor: apenas unos 2.000 turistas menos.
Middleton destacó que, si bien se perdieron aproximadamente 18.000 potenciales visitantes por razones climáticas y cancelaciones, la temporada tuvo un balance positivo en términos de afluencia.
Con vistas al futuro, se anunció que para la próxima temporada 2025/26 se buscará mejorar el monitoreo del flujo turístico mediante la instalación de contadores alimentados por energía solar en puntos estratégicos como Yorke Bay y Gypsy Cove. Esta medida permitiría recopilar datos con mayor precisión y evaluar mejor el impacto de la actividad turística.
Según reportó el semanario Penguin News, el elevado número de turistas en días pico genera molestias entre los residentes de Puerto Stanley. Durante la última temporada, solo en tres ocasiones hubo más de 3.000 pasajeros desembarcando en un mismo día, y solo una vez esa cifra superó los 5.000. Esto resulta significativo si se considera que la población total de las islas ronda los 3.600 habitantes, con alrededor de 2.700 viviendo en la capital.
Para la temporada entrante, ya se programaron al menos cinco días con más de 3.000 turistas, y uno con más de 5.000, en caso de que los cruceros lleguen con capacidad completa. Entre los barcos señalados como protagonistas de esos días de alta concurrencia figura el Celebrity Equinox, que puede transportar hasta 2.850 pasajeros, y una embarcación de expedición adicional.
En su informe, Middleton también hizo referencia a las dificultades encontradas por el Directorio de Turismo para implementar programas de certificación de calidad. Según expresó, algunos sistemas de acreditación fueron evaluados, pero no alcanzaron el estándar mínimo requerido para obtener el Sello de Calidad de Viaje.
