Suben los costos de producción y anticipan aumentos en los precios de los celulares
El mercado argentino de teléfonos celulares atraviesa un escenario de creciente presión sobre los costos de producción debido al fuerte incremento internacional en los precios de memorias y semiconductores, componentes esenciales para la fabricación de dispositivos electrónicos.

Según referentes del sector, el valor de insumos clave como las memorias DRAM y NAND aumentó entre un 150% y un 200% desde diciembre, impactando especialmente en los celulares de gama de entrada. En algunos equipos económicos, estos componentes pueden representar entre el 30% y el 40% del costo total de fabricación.
La situación responde, en gran parte, al crecimiento de la demanda mundial de infraestructura para inteligencia artificial, que llevó a los fabricantes de chips a priorizar la producción destinada a centros de datos. Esto redujo la disponibilidad de componentes para la industria electrónica y elevó los costos a nivel global.
Las empresas que operan en Argentina analizan distintas estrategias para amortiguar el impacto, como reducir la fabricación de modelos con mayor cantidad de memoria o concentrar la oferta en equipos de mayor valor agregado. Sin embargo, reconocen que la tendencia alcista en los costos continuará ejerciendo presión sobre los precios finales.
A nivel local, la eliminación progresiva de aranceles a la importación de celulares y la reducción de impuestos internos ayudaron a aliviar parte de la carga tributaria, aunque el encarecimiento de los insumos internacionales neutralizó gran parte de ese efecto.
Las compañías que producen y ensamblan dispositivos en Tierra del Fuego ya implementaron recortes de producción y ajustes en sus niveles de inventario. El mercado argentino cerró 2025 con aproximadamente 6,2 millones de celulares vendidos, pero las proyecciones para 2026 estiman una caída hasta las 5,3 millones de unidades.
Durante el primer trimestre de este año se comercializaron menos de un millón de equipos, uno de los registros más bajos de la última década y un 16% inferior al mismo período del año anterior.
Desde la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (AFARTE) descartaron aumentos inmediatos del 30% para el consumidor final, aunque reconocieron que los costos de producción continúan en ascenso y que las listas de precios evolucionan en función de esa realidad.
A nivel global, las consultoras especializadas IDC y Counterpoint Research prevén una caída histórica en las ventas de smartphones durante 2026, con retrocesos cercanos al 12% y 13% respecto de años anteriores. Los analistas atribuyen este fenómeno al encarecimiento de componentes, la reconfiguración de las cadenas de suministro y la creciente competencia por los semiconductores a nivel mundial.
