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Silencio de Battaini tras la desaparición de pruebas en caso contra camarista Leonelli

Un nuevo escándalo sacude al Poder Judicial de Tierra del Fuego, tras confirmarse la desaparición de dos CDs con pruebas clave en la causa que investiga al camarista penal Andrés Leonelli por presunta tenencia de material de explotación infantil. La pérdida del material probatorio ocurrió dentro del propio edificio judicial de Ushuaia, encendiendo alarmas por una posible ruptura en la cadena de custodia y dejando al descubierto serias irregularidades en el manejo de evidencia sensible.

Según consta en un memorando interno fechado el 18 de julio, el sobre que contenía los discos llegó sellado y “en perfecto estado” a la mesa de entradas del edificio judicial de Ushuaia, tras ser despachado desde Río Grande el 2 de julio. Sin embargo, en el breve trayecto hacia el Juzgado de Instrucción N°1, los CDs simplemente desaparecieron. La agente Nazareno Caballero registró la recepción a las 10:30 y entregó el paquete a un empleado administrativo. A partir de ese momento, el rastro del material se perdió por completo.

El documento oficial desmiente versiones iniciales que atribuían el extravío al traslado entre ciudades y apunta directamente a una pérdida interna. Para agravar la situación, no existe un acta de entrega que documente de forma precisa la recepción del contenido, y las grabaciones de las cámaras de seguridad del edificio aún no han sido publicadas ni puestas a disposición del expediente.

La presidenta del Superior Tribunal de Justicia, María del Carmen Battaini, se encuentra en el centro de las críticas por no haber iniciado sumarios administrativos ni deslindado responsabilidades ante esta grave irregularidad. Diversos sectores judiciales y políticos interpretan su silencio como un posible encubrimiento institucional, lo que ha profundizado la crisis de confianza en el máximo órgano del Poder Judicial fueguino.

A ello se suma una nueva revelación: registros inmobiliarios indicarían inversiones compartidas entre el juez investigado Andrés Leonelli y el camarista Alejandro Fernández, quien previamente había anulado el peritaje sobre el celular del acusado. Esta relación refuerza las sospechas de un entramado de protección interna.

Con la pérdida de los CDs originales, la Fiscalía se ve obligada a trabajar con copias parciales o intentar nuevos peritajes, lo que debilita considerablemente la acusación. En paralelo, la causa se ha convertido en foco de atención nacional, con cuestionamientos sobre la transparencia y el manejo interno del Poder Judicial de Tierra del Fuego.

Hasta el momento, la jueza Battaini no ha emitido declaraciones públicas sobre el caso ni explicado qué ocurrió con las pruebas en el tramo que va desde la mesa de entradas hasta el juzgado. En tanto no se aclare el destino de los CDs y no se identifiquen responsables concretos, las sospechas de protección corporativa seguirán pesando sobre la institución.

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