Río Grande: más de 120 pescadores artesanales abastecen con pescado local todo el año
Con más de 120 pescadores artesanales registrados, la ciudad de Río Grande ha consolidado un esquema de abastecimiento de pescado local durante todo el año. A través de un punto de venta permanente, se comercializa róbalo, el principal recurso pesquero de la zona, tanto en su formato fresco como en productos con valor agregado como empanadas, filetes y pastas.
La iniciativa responde a un proceso de fortalecimiento del sector pesquero artesanal, con el objetivo de impulsar la producción local de alimentos y fomentar el desarrollo de una matriz productiva más diversificada. Pese a las limitaciones actuales en infraestructura —como la falta de puerto—, se han logrado avances significativos en la organización del sector y el encadenamiento productivo.
Se analiza, además, el potencial de nuevos proyectos vinculados a la acuicultura, como la cría de truchas mediante sistemas RAS (Recirculación Acuícola), que permitirían ampliar la oferta y generar nuevas oportunidades de empleo. También se estudia la posibilidad de aprovechar infraestructura existente en la ciudad para el desarrollo de estas iniciativas, aunque el financiamiento continúa siendo un factor determinante.
El crecimiento de esta actividad se enmarca en los lineamientos definidos dentro de la prórroga del subrégimen industrial, con un foco puesto en el sector de los alimentos como uno de los pilares para el desarrollo sostenible de la provincia. En ese sentido, se destaca la importancia de herramientas como el Fondo de Ampliación de la Matriz Productiva, que busca respaldar proyectos productivos vinculados a sectores estratégicos.
Desde el sector pesquero advierten que, para avanzar a escala, será indispensable contar con infraestructura portuaria adecuada —muelles, rampas y espacios para pesca embarcada— que permita aprovechar plenamente los recursos marinos disponibles frente a las costas fueguinas.
El trabajo articulado entre productores, técnicos y espacios de comercialización ha permitido que hoy Río Grande cuente con una provisión constante de pescado local los 365 días del año, fortaleciendo el consumo interno, generando puestos de trabajo y reafirmando el valor del recurso natural como motor de crecimiento económico y social.
