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Renuncias y tensiones internas sacuden al gremio judicial SEJuP

El Sindicato de Empleados de la Justicia Provincial (SEJuP) atraviesa un fuerte temblor institucional tras la renuncia de su secretaria Gremial, María José Pazos, acompañada por varios integrantes de la comisión directiva que también optaron por desafiliarse. La dimisión fue confirmada por la propia Pazos, quien aseguró que la decisión responde a profundas diferencias con la conducción actual.

“Nosotros también tenemos principios y ética, y no podemos ser cómplices de un accionar que va de espaldas a los trabajadores y a la sociedad”, expresó en Radio Provincia. La exdirigente remarcó que su salida no es un hecho menor, sino la consecuencia de lo que considera una gestión sindical desconectada de las necesidades reales de los empleados judiciales.

Las críticas apuntan principalmente a la secretaria General, Marina Monchietti, quien en su postulación había prometido continuidad con gestiones anteriores. Sin embargo, según Pazos, los resultados alcanzados en materia salarial distan de lo conseguido en otros períodos, como los liderados por Rafael Ponce, Marcelo Kubas y Alicia Ponce. “Lo logrado hasta ahora es insuficiente e inaceptable en medio de la crisis económica que atravesamos”, cuestionó.

Otro de los ejes de malestar radica en la falta de transparencia en las negociaciones con el Superior Tribunal de Justicia. Pazos denunció que las reuniones carecen de participación y que la conducción no comparte información con el resto de la comisión ni con los afiliados. “Se desconoce lo que se discute, lo que se propone o lo que se acuerda. Es una conducción cerrada que no comunica ni consulta”, afirmó.

El vínculo del sindicato con el Poder Judicial y el Consejo de la Magistratura también fue objeto de duros cuestionamientos. Para Pazos, la dirigencia actual actúa con privilegios, “como si estuvieran en otra condición y por encima del resto de la sociedad”. Ya sin cargos gremiales, dijo sentirse “más ciudadana y trabajadora del Poder Judicial que representante sindical”.

La fractura expuesta en el SEJuP refleja un creciente desencanto de parte de su base, que reclama una representación más firme, ética y coherente con la realidad económica de los empleados judiciales. La pérdida del poder adquisitivo, sumada a la falta de canales de diálogo claros, marca un escenario de crisis en la organización gremial más importante de la justicia provincial.

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