Ravier vuelve al centro de la polémica en Tierra del Fuego tras ser designado vocero del Gobierno
La designación de Adrián Ravier como nuevo vocero del Gobierno nacional volvió a poner en escena una de las frases más cuestionadas que pronunció durante el conflicto por el cierre de Aires del Sur en Río Grande. En aquel momento, el entonces diputado libertario afirmó que los trabajadores afectados debían «reconvertirse», una expresión que generó un amplio rechazo en la provincia.

La declaración fue realizada en abril de este año durante una reunión de la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados, donde se debatía la situación de la empresa fueguina y participaban trabajadores afectados por el cierre.
En ese ámbito, Ravier sostuvo que los cambios económicos obligan a adaptarse cuando determinadas actividades dejan de ser viables, una postura que fue duramente cuestionada por quienes reclamaban medidas para preservar las fuentes de trabajo.
La respuesta de uno de los representantes de los trabajadores no tardó en llegar. «Vos estás diciendo cómodamente ahí ‘hay que esperar’. Esperar qué, tus tiempos no son los mismos que los de los trabajadores», expresó.
Luego agregó: «Nos dicen ‘reconviértanse’, ¿con qué, con Uber? Está lleno. Queremos trabajo de verdad. El trabajo dignifica, el trabajo es poder mirar a los hijos a los ojos y darles una educación digna. Y este Gobierno está destruyendo todo eso».
Durante su intervención también describió la situación que atravesaban las familias afectadas por el cierre de la empresa. «Estamos luchando hace 56 días porque la empresa nos abandonó. Somos 140 compañeros con sus familias. Hoy vivimos de la ayuda de la gente de Río Grande, de la UOM y de vender bonos», señaló.
Asimismo, cuestionó el impacto de las políticas económicas sobre la industria fueguina y advirtió sobre las dificultades que enfrentaban cientos de trabajadores tras la pérdida de sus empleos.
Las declaraciones de Ravier provocaron un fuerte rechazo entre trabajadores, dirigentes sindicales y distintos sectores políticos de Tierra del Fuego, que consideraron que sus dichos desconocían la realidad laboral y económica de la provincia.
Con su reciente nombramiento como portavoz presidencial, aquella polémica volvió a instalarse en el debate público fueguino, donde el conflicto de Aires del Sur continúa siendo uno de los episodios laborales más recordados del último año.
