Preocupación por un basural a cielo abierto en el parque industrial de Río Grande
Vecinos del Parque Industrial de Río Grande advierten sobre la grave acumulación de residuos en zonas cercanas al río, donde se ha conformado un basural no autorizado con materiales de todo tipo. La situación, que afecta tanto al entorno natural como a la salud pública, ha sido denunciada por trabajadores del lugar, quienes piden mayor responsabilidad ciudadana.
Juan Duarte, uno de los damnificados, trabaja desde hace siete años en una fábrica de ladrillos ubicada sobre la calle 25 de Mayo, en un predio que antes, según relató, era un espacio natural donde incluso se podía pescar y disfrutar de la costa. “Este lugar tenía potencial para convertirse en un espacio recreativo, pero ahora está totalmente degradado”, lamentó.
Duarte señaló que detrás del supermercado mayorista Diarco, se consolidó un foco crítico de residuos. “Primero aparecieron restos de construcción, después colchones, chatarra, animales muertos e incluso desechos patológicos con etiquetas médicas”, denunció con preocupación.
La acumulación no solo ocurre en zonas alejadas, sino que también se extiende a sectores frente a espacios productivos. Duarte comentó que en reiteradas ocasiones se han arrojado bolsas de basura justo frente a su fábrica. “El personal de Limpieza Urbana siempre responde cuando llamamos, pero esto no es solo una cuestión de limpieza: se trata de conciencia social”, subrayó.
Además del impacto ambiental, el problema ha derivado en la presencia de animales salvajes y plagas, como zorros, roedores y hasta aves de rapiña, atraídos por la basura. Según explicó, esto representa un riesgo tanto para la actividad industrial como para los vecinos del área.
El vecino también expresó su frustración por las amenazas que ha recibido al intentar frenar estas conductas. “Cuando uno les pide que no tiren basura, te insultan o te amenazan. Es una falta total de respeto por el ambiente y por quienes vivimos y trabajamos acá”, relató.
El reclamo busca sensibilizar a la comunidad y hacer un llamado a las autoridades para que refuercen los controles, generen conciencia y promuevan un uso responsable de los espacios comunes. “No se puede seguir naturalizando que los residuos terminen en cualquier parte”, concluyó Duarte.
