Multitudinaria marcha universitaria en Río Grande contra el ajuste nacional
El decano de la UTN fueguina advirtió sobre la pérdida salarial, el deterioro de la obra social y la falta de apoyo a la investigación científica. La movilización reunió a estudiantes, docentes, no docentes y organizaciones sociales.

La cuarta Marcha Federal Universitaria tuvo este martes una fuerte convocatoria en Río Grande, donde cientos de personas se movilizaron en defensa de la universidad pública y en rechazo al ajuste impulsado por el gobierno nacional de Javier Milei.
La concentración principal se desarrolló en la Plaza de las Américas y reunió a estudiantes, docentes, no docentes, jubilados, organizaciones sindicales, agrupaciones sociales y partidos políticos, bajo el reclamo para que el Ejecutivo nacional cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario aprobada y ratificada por el Congreso.
La movilización partió desde la Universidad Tecnológica Nacional Facultad Regional Tierra del Fuego y estuvo encabezada por el decano Francisco Javier Álvarez y el vicedecano Demian Ferreyra. También participaron el secretario general de FAGDUT, Fabio Seleme; la dirigente de APUTN Ana Milano; integrantes del Centro de Estudiantes Tecnológicos encabezados por Julio César Lozano; además de referentes de distintos sectores de la comunidad.
Durante la cobertura realizada por Radio Universidad 93.5 MHz, Álvarez expresó su preocupación por el deterioro salarial que atraviesan trabajadores universitarios y sostuvo que la situación afecta especialmente a los no docentes.
“Los no docentes, que tienen en la universidad su única fuente de ingreso, ya han perdido más del 60% del poder adquisitivo. Hay gente que está haciendo delivery o manejando taxis para poder salir adelante”, afirmó.
El decano también alertó sobre el impacto económico en las obras sociales universitarias, explicando que la caída de los aportes complica las prestaciones médicas para trabajadores y familias.
Asimismo, vinculó el conflicto universitario con la situación económica general de la ciudad y manifestó preocupación por el futuro productivo de Río Grande. “No quiero que pase como en Sierra Grande, que terminemos siendo un pueblo fantasma”, expresó.
En otro tramo de sus declaraciones, Álvarez cuestionó la falta de respaldo a la investigación científica y tecnológica, destacando la participación de la universidad en proyectos vinculados al desarrollo satelital argentino y en la estación de monitoreo ubicada en Tolhuin.
“Hace poquito nos llenábamos la boca hablando del satélite argentino y la estación que está funcionando en Tolhuin, donde nosotros intervenimos en gran parte y está manejada por alumnos nuestros”, señaló.
Por su parte, Seleme sostuvo que la movilización buscó exigir el cumplimiento de una ley aprobada democráticamente y aseguró que el conflicto universitario ya excede la cuestión salarial.
“Estamos reclamando simple y sencillamente que el gobierno de Milei cumpla con la ley que fue votada por el Congreso, ratificada después del veto y respaldada por la Justicia”, afirmó.
El dirigente remarcó además que la problemática universitaria se convirtió en una discusión política e institucional sobre el modelo de país. “La ley se consiguió en la calle y en la calle la vamos a defender”, enfatizó.
Desde el sector estudiantil, Lozano explicó que el desfinanciamiento también afecta becas, laboratorios y recursos esenciales para la formación académica.
“El problema no es solamente el bolsillo de los docentes. También están las becas estudiantiles, los insumos para laboratorio y un montón de cuestiones que impactan directamente en nuestra formación”, indicó.
Finalmente, el referente estudiantil consideró que la creciente participación en las movilizaciones refleja el rechazo social a las políticas de ajuste sobre el sistema universitario nacional.
