Melella defendió el régimen fueguino y advirtió que bajar impuestos a la importación no reducirá precios
El gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, aseguró que eliminar el régimen de promoción industrial no implicará una baja en los precios de celulares o electrodomésticos importados y alertó sobre el impacto social y económico que provocaría una medida de ese tipo. En una entrevista con el diario Clarín, reiteró su respaldo al esquema de beneficios fiscales vigente y detalló la estrategia provincial para diversificar la matriz productiva.
Melella fue categórico al afirmar que “los celulares no van a ser más baratos si se eliminan los aranceles”, y recordó el antecedente de las netbooks durante la gestión de Mauricio Macri: “Se perdieron miles de puestos de trabajo, se prometió una baja de precios que no se cumplió, y el daño al tejido social fue enorme”. Según precisó, unas 6.500 personas empleadas directamente en la industria electrónica estarían en riesgo, además de empleos indirectos vinculados al comercio, el transporte y servicios.
En relación con la continuidad del régimen, explicó que su origen es geopolítico: “Tierra del Fuego tenía más población extranjera que argentina en los años 70. La Ley 19.640 permitió poblar y consolidar soberanía en una región clave del país”. Hoy la provincia cuenta con unos 180.000 habitantes y un entramado productivo más amplio que abarca hidrocarburos, pesca, turismo, tecnología y, próximamente, acuicultura.
El mandatario fueguino defendió también el rol del Estado en garantizar la presencia argentina en el extremo sur del continente. “Los ingleses sostienen su presencia en las Islas Malvinas con grandes inversiones porque saben que es un punto estratégico. Nosotros debemos actuar de la misma manera”, señaló. En ese sentido, aseguró que desmantelar el régimen de beneficios sin alternativas claras sería “un acto irresponsable”.
Consultado sobre el impacto fiscal del subrégimen, Melella puso en duda las cifras que circulan: “Cada año se dice un número diferente sobre el costo tributario. Nadie puede afirmar cuánto es realmente, ni tampoco se toma en cuenta que si no se produce acá, hay que importar y pagar con dólares que se van del país”.
Además, reveló que la provincia avanza en proyectos de diversificación, como una inversión petroquímica para industrializar gas natural con valor agregado mediante la producción de urea. También impulsa cambios legislativos para habilitar la salmonicultura en zonas alejadas del Canal Beagle y potenciar las exportaciones de productos marítimos premium como centolla y mejillón.
Sobre infraestructura, mencionó obras portuarias clave: un muelle más amplio en Ushuaia para cruceros y un futuro puerto en Río Grande, esencial para el desarrollo logístico de la industria. Además, se prevé una inversión hotelera importante y mejoras en conectividad, con énfasis en tecnologías como el 5G, pese a la resistencia local.
En cuanto a energía, el gobernador confirmó negociaciones con YPF para que la empresa provincial Terra Ignis tome control de áreas maduras, en sociedad con capitales privados. También buscan atraer inversiones para licuefacción de gas en alta mar, siguiendo el modelo de Río Negro.
Sobre el futuro, Melella dejó claro que la transición productiva es un proceso que requiere tiempo y planificación: “Tenemos que depender menos del régimen, sí, pero no se puede cortar de golpe. Hay que generar nuevas fuentes de empleo antes de pensar en retirar el respaldo fiscal”.
Finalmente, advirtió sobre la tentación de permitir bases militares extranjeras en la provincia: “Sería un error gravísimo. La presencia geopolítica en el Atlántico Sur debe ser argentina. Si otros países lo entienden y están interesados, nosotros no podemos darnos el lujo de mirar para otro lado”.
