“La tragedia se podría haber evitado con un mínimo de prudencia”: irán a juicio los organizadores por la muerte de Jorge Zapata
Seis años después del trágico fallecimiento del ciclista Jorge Daniel Zapata durante una competencia ciclística no autorizada sobre la Ruta Nacional Nº 3, la Justicia resolvió elevar la causa a juicio oral. Así lo dispuso la jueza María Rosa Santana, del Juzgado de Instrucción N.º 1 del Distrito Judicial Norte.
Zapata, de 33 años, murió el 1 de septiembre de 2019 tras ser embestido por un camión con acoplado mientras participaba de una carrera organizada por el Club O’Higgins en el marco de su aniversario. El evento se realizó sin autorización formal, en condiciones climáticas extremas y sin medidas mínimas de seguridad.
Los imputados en la causa son Lucy Liliana Toledo, actual presidenta del Club O’Higgins, y Alejandro Barría, integrante de la comisión organizadora. Ambos enfrentarán cargos por homicidio culposo, delito que prevé penas de hasta cinco años de prisión y una eventual inhabilitación especial.
Francisco Giménez, abogado de la familia de la víctima, cuestionó la demora en la causa y señaló que “pasaron seis años para algo que estaba claro desde el primer momento”. Además, recordó que la Cámara de Apelaciones fue la que permitió reactivar el expediente, luego de que la causa estuviera cerca de archivarse en la instancia inicial.
La tragedia ocurrió a pocos metros de la meta, durante una tormenta de viento con ráfagas de hasta 80 km/h. El camión circulaba por la misma vía en la que se desarrollaba la competencia. Vialidad Nacional no había autorizado el evento ni había sido consultada por los organizadores.
El abogado apuntó también a responsabilidades más amplias, indicando que personal de Tránsito municipal estuvo presente durante el evento y no interrumpió la actividad, a pesar de las condiciones. Si bien el camionero fue desvinculado penalmente del caso, la responsabilidad civil alcanzaría tanto al conductor como a la empresa y al Municipio.
Finalmente, Giménez advirtió que, pese a la elevación a juicio, el proceso podría demorar al menos dos años más. “Seguimos con un Código Procesal de hace 40 años que no se adapta a las herramientas tecnológicas actuales”, señaló.
“La tragedia se podría haber evitado con un mínimo de prudencia. El juicio no le devolverá la vida a Jorge, pero es un paso hacia la justicia y una advertencia para que esto no vuelva a repetirse”, concluyó el letrado.
