Economía

La morosidad de las familias alcanzó un récord histórico y superó el 12% en abril

La morosidad en el sistema financiero argentino volvió a crecer durante abril y alcanzó niveles récord, impulsada principalmente por las dificultades de las familias para afrontar el pago de préstamos y tarjetas de crédito.

Según los últimos datos publicados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), la irregularidad en los créditos otorgados a personas físicas llegó al 12,1% del total de la cartera, el nivel más alto de la serie histórica. El indicador registró un incremento de 0,6 puntos porcentuales respecto de marzo y acumula una suba de 8,4 puntos en comparación con abril de 2025.

Entre los distintos tipos de financiamiento, los préstamos personales continúan siendo los más afectados. La mora en este segmento alcanzó el 14,9% del total financiado, tras sumar 0,7 puntos porcentuales durante el último mes.

Las tarjetas de crédito también mostraron un deterioro. Los pagos atrasados llegaron al 12,5% del total de la cartera, con un aumento de 0,8 puntos respecto del período anterior.

En cuanto a los préstamos prendarios destinados a familias, la irregularidad se ubicó en el 7,3%, frente al 7% registrado en marzo. Dentro de este segmento, las líneas ajustadas por UVA mostraron un mayor deterioro, alcanzando una morosidad del 9,7%.

Por su parte, los créditos hipotecarios continúan siendo los de mejor desempeño dentro del sistema financiero. La mora en este tipo de préstamos se mantuvo en apenas 1,5% del total, uno de los niveles más bajos entre todas las líneas crediticias.

El Banco Central destacó además que durante abril se incorporaron 1.534 nuevos deudores hipotecarios, de los cuales más del 95% tomó créditos ajustados por UVA. En los últimos doce meses, el número de nuevos tomadores de créditos hipotecarios alcanzó casi 39.800 personas.

La situación de las empresas presenta un panorama menos complejo que el de las familias, aunque también evidencia un deterioro. La morosidad corporativa llegó al 3,3% del financiamiento total, con un incremento de 0,2 puntos respecto de marzo y de 2,3 puntos en comparación con el año pasado.

Dentro del segmento empresarial, los créditos hipotecarios registraron el mayor nivel de irregularidad, con una mora del 5,2%, mientras que los préstamos prendarios alcanzaron el 4,3%.

Las líneas utilizadas para financiar capital de trabajo mostraron indicadores más moderados. Los adelantos en cuenta corriente registraron una morosidad del 3,7%, mientras que el descuento de documentos se ubicó en el 2,3%.

Los datos reflejan un escenario de creciente presión financiera sobre hogares y empresas, aunque el deterioro continúa siendo mucho más marcado entre las familias, especialmente en los créditos de consumo y tarjetas de crédito.

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