Judiciales

La defensa calificó de “inhumana y desproporcionada” la condena de 30 años contra Dávila

Spread the love

El defensor oficial Mariano Sardi sostuvo hasta el final el pedido de sobreseimiento de Oscar Antonio Dávila, condenado este miércoles a 30 años de prisión por los abusos sexuales cometidos contra las dos hijas de su pareja. Tras conocerse la sentencia, cuestionó duramente la pena y sostuvo que resulta “inhumana y desproporcionada”.

El juicio comenzó el miércoles 5 de agosto y finalizó una semana después, el 12 de agosto, ante el Tribunal de Juicio en lo Criminal del Distrito Judicial Norte, integrado por los jueces Eduardo López y Juan José Varela y la jueza Verónica Marchisio.

Dávila, de 60 años, fue juzgado por hechos de abuso sexual cometidos contra las dos hijas de su pareja durante varios años, desde que ambas eran niñas hasta su adolescencia. Una de las víctimas quedó embarazada como consecuencia de uno de los abusos y posteriormente dio a luz.

Durante los alegatos, la fiscal de Género Vanina Cantiani había solicitado una pena de 30 años de prisión, al considerar acreditada la responsabilidad del acusado por los delitos de abuso sexual con acceso carnal y abuso sexual gravemente ultrajante, agravados por la relación con las víctimas, la convivencia y el deber de cuidado.

La estrategia de la defensa fue diferente. Sardi no solicitó una pena menor, sino el sobreseimiento de Dávila. El defensor sostuvo que los hechos por los cuales el acusado llegó a juicio se encontraban prescriptos debido al tiempo transcurrido.

El planteo fue rechazado por el Tribunal, que finalmente condenó al acusado a 30 años de prisión, exactamente la pena solicitada por el Ministerio Público Fiscal.

Tras la lectura de la sentencia, Sardi manifestó su desacuerdo con la decisión y calificó la condena como “inhumana y desproporcionada”.

En ese sentido, el defensor cuestionó especialmente la extensión de la pena y planteó cuál sería su finalidad resocializadora teniendo en cuenta la edad del condenado.

“¿Cuál sería el fin resocializador de esa condena?”, planteó Sardi, al remarcar que Dávila tiene 60 años.

El defensor fundamentó su postura en la necesidad de garantizar los derechos y garantías de toda persona sometida a un proceso penal y sostuvo que su planteo se encuentra vinculado con la protección de los derechos humanos del condenado.

Los fundamentos de la sentencia serán difundidos el próximo 27 de agosto. En esa instancia, el Tribunal dará a conocer las razones jurídicas y fácticas que sustentaron la condena.

De esta manera, el juicio concluyó con posiciones completamente contrapuestas: mientras la Fiscalía consideró que la gravedad y extensión de los abusos justificaban una pena de 30 años, la defensa sostuvo hasta el final que correspondía sobreseer al acusado por prescripción y, tras conocerse el fallo, cuestionó la condena por considerarla “inhumana y desproporcionada”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *