La baja de retenciones al agro reducirá ingresos del Estado pero mejorará la rentabilidad del campo
La reducción de retenciones anunciada por el Gobierno nacional implicará una menor recaudación fiscal para el Estado, aunque al mismo tiempo mejorará los ingresos y la capacidad de inversión de los productores agropecuarios, especialmente en cultivos como soja, trigo y cebada.

Según estimaciones privadas citadas tras el anuncio oficial, la baja gradual de los Derechos de Exportación (DEX) tendrá un costo fiscal de aproximadamente USD 25 millones en 2026 y cerca de USD 115 millones en 2027.
La medida fue anunciada por el presidente Javier Milei durante el acto por el aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y contempla una reducción escalonada de las retenciones para distintos productos agropecuarios.
En el caso del trigo y la cebada, las alícuotas bajarán del 7,5% al 5,5% a partir de junio, mientras que para la soja se prevé un esquema gradual de reducción mensual desde enero próximo, condicionado al nivel de recaudación del Estado.
Especialistas del sector señalaron que el impacto positivo sobre los productores dependerá del tamaño de cada explotación, del rendimiento de la cosecha y de factores como costos logísticos, climáticos y precios internacionales.
De acuerdo con cálculos privados difundidos tras el anuncio, un productor sojero podría mejorar significativamente su margen bruto gracias a la menor presión tributaria, especialmente en zonas agrícolas de alta productividad.
La reducción de retenciones también busca incentivar mayores niveles de siembra, inversión y liquidación de exportaciones en un contexto donde el Gobierno necesita fortalecer el ingreso de divisas y consolidar reservas internacionales.
Desde el sector agropecuario valoraron la decisión oficial aunque algunos referentes consideraron que la medida todavía resulta insuficiente frente al aumento de costos y la presión impositiva general.
El exministro de Agricultura Ricardo Buryaile sostuvo que la baja “ayuda, pero no alcanza” para garantizar rentabilidad plena en todas las regiones productivas, especialmente en áreas alejadas de los puertos donde el costo del transporte sigue siendo elevado.
En paralelo, el Gobierno apuesta a que el alivio fiscal sobre el agro contribuya a incrementar las exportaciones y potenciar una campaña agrícola que ya proyecta cifras récord de producción.
Según datos oficiales, la cosecha 2025/2026 alcanzaría las 163 millones de toneladas, uno de los registros más altos de la historia argentina.
