INTA en la mira: aprueban plan de reestructuración con recortes de personal y posible venta de bienes
Luego de varios meses de tensiones y resistencias internas, finalmente se aprobó un polémico plan de reestructuración dentro del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), impulsado por el gobierno de Javier Milei. La propuesta fue respaldada por la mayoría del Consejo Directivo del organismo, y contempla medidas de fuerte impacto, como la reducción del 30% del personal y la venta de inmuebles considerados “improductivos”.
La decisión fue tomada con solo dos votos en contra y una ausencia, lo que marca un giro rotundo en la orientación del organismo. Según se anticipa, la resolución formal será publicada la próxima semana, dando inicio a una etapa que muchos trabajadores y especialistas califican como crítica para el futuro del INTA.
Entre los principales cambios figura la creación de una Secretaría de Coordinación que asumirá funciones antes concentradas en la Dirección Nacional. La nueva conducción está encabezada por Nicolás Bronzovich y Beatriz Giraudo, ambos exintegrantes de Aapresid, lo que generó preocupación por un posible sesgo productivista centrado en la pampa húmeda y un retiro del rol federal que históricamente tuvo el organismo.
Mario Romero, secretario general de APINTA, advirtió que el INTA atraviesa un “ataque feroz” desde el inicio del actual gobierno, y señaló que la reciente aprobación “afectará seriamente el funcionamiento institucional y los recursos humanos”. Además, advirtió sobre un posible avance hacia la privatización: “Esto puede ser el primer paso para entregar negocios a sectores privados afines”.
Las críticas también llegaron desde ATE, donde Julieta Boedo llamó a mantenerse movilizados: “Esto recién empieza. Tenemos que estar atentos porque puede venir una avanzada aún mayor contra el Estado”.
Las dudas sobre el rumbo del organismo se acentúan ante el temor de que la reestructuración derive en una transformación del modelo actual hacia un sistema basado en convenios con privados, similar al esquema de “chacras” que promueve Aapresid.
En respuesta al avance del plan oficial, APINTA convocó a una movilización para el 24 de abril, fecha en que está prevista una nueva reunión del Consejo Directivo. Los trabajadores exigen que se frene el desmantelamiento del INTA y se proteja su carácter público y federal, en defensa del desarrollo científico-tecnológico del país.
