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Históricos utilitarios dejan de fabricarse en el país tras décadas de producción local

Stellantis anunció la llegada al mercado argentino de una nueva generación de utilitarios livianos importados desde Europa, una decisión que marca el final de la producción local de dos modelos históricos que durante décadas fueron fabricados en la planta de El Palomar, en la provincia de Buenos Aires.

La producción nacional concluirá durante junio, dando paso a vehículos desarrollados sobre una plataforma completamente renovada, con mejoras en capacidad de carga, equipamiento tecnológico, seguridad y prestaciones orientadas al trabajo profesional.

El cambio no solo implica un nuevo origen de fabricación, sino también una actualización integral pensada para responder a las demandas actuales de actividades como la logística urbana, la distribución de última milla, los servicios técnicos, las flotas corporativas y las pequeñas y medianas empresas.

Los nuevos utilitarios incorporan una estructura reforzada y una puesta a punto específica de las suspensiones que permite mantener estabilidad y control incluso transportando cargas elevadas. La capacidad máxima alcanza los 865 kilogramos, mientras que el volumen de carga se incrementó hasta los 3,9 metros cúbicos, superando ampliamente a las versiones fabricadas hasta ahora en el país.

El sector de carga fue diseñado con piso completamente plano, iluminación específica, puntos de anclaje para mercadería y panel divisor de cabina. Además, dispone de puertas traseras de doble hoja y acceso lateral corredizo para facilitar las tareas operativas.

A nivel estético, la nueva generación presenta una renovación total del diseño exterior, incorporando la identidad visual más reciente de las marcas del grupo, nuevas ópticas con luces diurnas y una imagen más moderna y robusta.

En materia mecánica, los vehículos mantienen el reconocido motor turbodiésel HDI 1.6 de inyección directa Common Rail Euro 5, capaz de entregar 92 caballos de fuerza y 230 Nm de torque. La transmisión continúa siendo manual de cinco velocidades.

El equipamiento de seguridad incluye control electrónico de estabilidad, frenos ABS, airbags frontales, monitoreo de presión de neumáticos, cámara de retroceso, sensores de estacionamiento y sistemas de asistencia para la conducción en trayectos prolongados.

En el interior también se registran avances importantes, con tablero digital, computadora de a bordo, pantalla táctil de 10 pulgadas compatible con Android Auto y Apple CarPlay, además de una configuración que permite transportar hasta tres ocupantes.

Con este lanzamiento, Stellantis pone fin a una etapa emblemática de la industria automotriz argentina y abre un nuevo ciclo basado en la importación de unidades europeas, manteniendo la apuesta por uno de los segmentos más importantes del mercado de vehículos de trabajo.

Los nuevos modelos llegan al país con un precio de lanzamiento de $38.680.000 y opciones de financiación de hasta $30 millones a tasa 0%, con plazos de hasta 36 meses.

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