Grave denuncia por presunta mala praxis en el Sanatorio Fueguino: “Mi mamá está viva de milagro”
RÍO GRANDE.– Eduvina Ayán, de 63 años, denunció públicamente que fue víctima de un caso de presunta mala praxis en el Sanatorio Fueguino, luego de haber sido intervenida quirúrgicamente por una operación de vesícula el pasado 30 de abril. La mujer permaneció varios días en terapia intensiva tras haber recibido, según afirma su familia, un medicamento al que es alérgica.
En diálogo con Aire Libre FM, Eduvina contó que recién tomó conciencia de lo ocurrido varios días después de la cirugía. “Estuve inconsciente casi cinco días. Me desperté en terapia intensiva y no recordaba nada. Me enteré por mis hijas que me habían colocado un medicamento derivado de uno al que soy alérgica, algo que ya estaba informado en mi prequirúrgico”, relató.
Según detalló, esa información estaba claramente asentada en la documentación previa a la operación: “Uno completa a mano los antecedentes antes de ingresar al quirófano. Si los médicos lo hubieran leído, no me habrían aplicado ese fármaco. Estoy viva porque tengo un Dios aparte”.
Por su parte, su hija Sandra Barría relató que fue testigo directa del momento en el que un enfermero le administró el medicamento. “Le pregunté si sabían que mi mamá era alérgica a la penicilina y la amoxilina, y me respondió sorprendido que nadie había avisado nada”, dijo. Pocos minutos después, Eduvina comenzó a descompensarse y debió ser trasladada de urgencia a terapia intensiva.
La familia asegura que el error quedó registrado en la planilla firmada por el propio cirujano, el Dr. Rubén Rogido. “Allí figura el medicamento que le indicaron y entre ellos había uno al que mi mamá es alérgica. Cuando fuimos a sacarle los puntos, el doctor no dio explicación alguna”, denunció Sandra.
Falta de comunicación interna y desorganización
Sandra también señaló la falta de coordinación entre los distintos profesionales del sanatorio. “No hay comunicación entre ellos. La nutricionista dijo que no podía comer legumbres y después le dieron puré de lentejas. Y cuando le dieron el alta, fue como decirle ‘arréglense como puedan’. No hubo indicaciones claras de seguimiento o cuidados”.
Según su testimonio, la única persona que les brindó información con franqueza fue el Dr. Montes, durante la estadía de Eduvina en terapia intensiva. “Nos dijo directamente que mi mamá estaba ahí por una mala praxis. Fue el único que no intentó encubrir la situación”, valoró.
“No buscamos venganza, pedimos responsabilidad”
La familia insiste en que no busca culpables sino evitar que otros pacientes pasen por lo mismo. “Queremos que quienes se equivocan lo reconozcan. No queremos juzgar a nadie, pero sí exigimos que se hagan responsables, porque no somos un número más”, expresó Sandra.
Recordó además que, según información que circula entre los pacientes, el sanatorio ya habría estado involucrado en otro caso grave hace cerca de un año. “Es un lugar donde se atiende mucha gente, incluso menores. No puede haber tanta negligencia”, concluyó.
