Economía

García aseguró que OSEF busca recuperar el equilibrio financiero sin aumentar los costos para los afiliados

El presidente de la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF), Gustavo García, aseguró que al asumir la conducción del organismo encontró una institución con una delicada situación financiera, deudas con prestadores, atrasos en los pagos, falta de medicamentos y servicios en riesgo. A poco más de dos meses de gestión, sostuvo que la prioridad es ordenar las cuentas y normalizar el funcionamiento de la obra social sin trasladar mayores costos a los afiliados.

Durante una entrevista en Radio Provincia, García explicó que la obra social atravesaba una cesación de pagos con numerosos proveedores debido a demoras en las transferencias de recursos. Esa situación, indicó, provocó el corte de convenios con farmacias, el desabastecimiento de medicamentos y la interrupción o amenaza de suspensión de prestaciones por parte de distintos centros privados de salud.

«Recibimos una administración con prácticamente las farmacias convenidas cortadas, sin provisión de medicamentos, con falta de stock en nuestras farmacias y con prestadores privados que ya habían suspendido servicios o amenazaban con hacerlo», afirmó.

En ese contexto, señaló que la nueva gestión comenzó un proceso de reorganización basado en el diálogo con los prestadores, el cumplimiento de los compromisos asumidos y el ordenamiento financiero para recuperar la credibilidad de la institución.

García detalló que la obra social mantiene deudas con distintos organismos públicos y prestadores de salud, entre ellos la Municipalidad y el Concejo Deliberante de Tolhuin, Vialidad Provincial, la Caja de la Policía y diversas instituciones médicas dentro y fuera de la provincia.

Respecto de los principales centros privados de salud, indicó que actualmente OSEF destina alrededor de 1.500 millones de pesos mensuales para cancelar prestaciones de la Clínica San Jorge y del CEMEP, sobre una facturación que oscila entre 1.800 y 2.000 millones de pesos. También confirmó que continúan las negociaciones para cancelar una deuda cercana a los 600 millones de pesos con el Hospital Británico, mientras que con el Hospital Italiano y el Sanatorio Güemes la situación se encuentra prácticamente regularizada.

En cuanto a los ingresos, explicó que la obra social administra más de 11.000 millones de pesos por mes, de los cuales alrededor de 10.000 millones provienen de aportes y contribuciones, mientras que entre 1.200 y 1.300 millones corresponden a los recursos previstos por la Ley Provincial 1596 para la compra de medicamentos. Sin embargo, aclaró que esos fondos aún resultan insuficientes para cubrir tanto las prestaciones corrientes como las deudas acumuladas.

Uno de los principales avances mencionados por el titular de OSEF fue la normalización del sistema de farmacias convenidas. Según explicó, tras renegociar los convenios la mayoría de las farmacias volvió a prestar servicios, mientras que la obra social incorporó medicamentos para internación domiciliaria, discapacidad y salud mental que ahora se entregan directamente desde sus farmacias propias, reduciendo así la carga financiera que soportaban los comercios adheridos.

Sobre las derivaciones médicas, informó que actualmente se realizan entre 70 y 90 por mes, principalmente para tratamientos de alta complejidad que no pueden efectuarse en Tierra del Fuego. No obstante, reconoció que persisten demoras en el reintegro de la ayuda económica destinada a los afiliados derivados y admitió que el monto diario vigente, cercano a 4.100 pesos, resulta insuficiente frente a los costos actuales de alojamiento y estadía fuera de la provincia.

García también precisó que OSEF brinda cobertura a cerca de 60.000 afiliados, entre titulares y su grupo familiar, y remarcó que cada trabajador activo aporta en promedio unos 160.000 pesos mensuales entre aportes y contribuciones, aunque esos recursos no alcanzan para sostener el funcionamiento integral del sistema.

Finalmente, afirmó que antes de analizar un incremento de aportes será necesario estabilizar las cuentas del organismo y conocer con precisión cuál es el equilibrio real entre ingresos y egresos una vez canceladas las deudas heredadas. «Primero tenemos que ordenar la obra social. Recién cuando logremos equilibrar las cuentas podremos evaluar si realmente hace falta discutir nuevos recursos», concluyó.

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