Forense estremeció al juicio: una mordedura, heridas múltiples y un cuadro letal por hemorragia e insuficiencia respiratoria
Un informe médico forense expuesto en el juicio reveló un cuadro de extrema violencia sobre la víctima, con múltiples lesiones compatibles con un ataque con arma blanca, una lesión que correspondería a una mordedura y un conjunto de heridas que, según los especialistas, tuvieron entidad suficiente para provocar la muerte.

De acuerdo con la pericia, una de las marcas observadas en el cuerpo sería compatible con una mordedura humana, una lesión que en medicina legal se encuadra dentro de las llamadas lesiones contusas complejas, producidas por compresión, fricción y tracción. El informe describe improntas dentarias en forma de semiluna o paréntesis, rodeadas por áreas equimóticas.
Pero ese no fue el único hallazgo de relevancia. Los peritos también describieron lesiones cortantes, punzantes y punzocortantes, provocadas por un elemento con filo, punta o ambas características, capaz de generar daños tanto en superficie como en profundidad. Entre los posibles elementos mencionados en la audiencia se aludió a objetos punzantes o cortantes de uso común, aunque sin una identificación definitiva.
Signos de defensa y ataque
Uno de los puntos más contundentes del informe fue la detección de lesiones de defensa en manos y antebrazos, lo que indicaría que la víctima intentó protegerse, frenar el arma o evitar nuevos ataques.
A su vez, se describieron lesiones de ataque en distintas zonas del cuerpo, incluyendo el cuero cabelludo, otras regiones corporales y especialmente la parte posterior del tórax, donde se contabilizaron ocho heridas, varias de ellas penetrantes.
Para los forenses, esas heridas torácicas fueron determinantes, ya que lesionaron la cavidad pleural y desencadenaron un neumotórax bilateral progresivo, cuadro que impidió la expansión normal de los pulmones y derivó en insuficiencia respiratoria.
Hemorragia masiva y colapso
La autopsia también reveló signos compatibles con una pérdida masiva de sangre, entre ellos palidez generalizada y lesiones en órganos internos. Según se explicó, esa hemorragia provocó un cuadro de hipotensión severa y colapso circulatorio, factores que en un paciente crítico pueden derivar rápidamente en paro cardiorrespiratorio si no son revertidos de inmediato.
Los especialistas señalaron además que, en casos de trauma grave, los protocolos médicos de emergencia exigen priorizar la vía aérea, la respiración y la circulación, debido a que un deterioro simultáneo de esas funciones puede ser letal en pocos minutos.
Golpes en la cabeza e incapacidad para reaccionar
El informe forense también hizo foco en varios golpes en la cabeza, los cuales habrían provocado edema cerebral y lesiones traumáticas capaces de alterar las capacidades cognitivas de la víctima.
Según se explicó en la audiencia, este tipo de traumatismos puede causar confusión, deterioro neurológico, disminución del nivel de conciencia e incluso pérdida del conocimiento, por lo que un golpe de esa magnitud puede resultar claramente invalidante. No obstante, el perito aclaró que no puede establecerse con exactitud en qué momento la víctima quedó inconsciente.
Otro de los puntos destacados fue que la víctima habría caído inicialmente al suelo y luego habría recibido maniobras de reanimación, hipótesis que los especialistas vincularon con hallazgos clínicos y tomográficos.
Entre esos indicios, mencionaron la presencia de aire en el esófago, algo que normalmente no ocurre de manera espontánea y que suele aparecer cuando hubo ventilación artificial o respiración boca a boca. También se describieron restos de tierra y partículas aspiradas, compatibles con una caída y una respiración agónica previa. Conclusión del informe
La conclusión pericial fue contundente: la víctima presentaba múltiples lesiones de extrema gravedad, algunas de ellas suficientes por sí solas para ocasionar la muerte, aunque el cuadro final se habría producido principalmente por la combinación de heridas penetrantes en el tórax, hemorragia masiva, insuficiencia respiratoria y traumatismo craneal.
