Evo Morales enfrenta múltiples causas judiciales en medio de la crisis política en Bolivia
Evo Morales atraviesa uno de los momentos judiciales y políticos más complejos desde que dejó el poder, con distintas causas abiertas en Bolivia vinculadas a presuntos delitos de trata agravada, terrorismo y corrupción.

Las investigaciones avanzan en paralelo a la creciente tensión interna dentro del oficialismo boliviano y al enfrentamiento político entre el exmandatario y el actual presidente Luis Arce
Una de las causas más sensibles que enfrenta Morales está relacionada con una investigación por presunta trata agravada de personas, en un expediente que analiza supuestos vínculos con hechos ocurridos durante su etapa como líder político y sindical.
Además, el exmandatario también continúa bajo investigación en expedientes vinculados a presunto terrorismo y sedición, originados tras la crisis política y social que atravesó Bolivia luego de las elecciones de 2019 y su posterior salida del país.
En paralelo, existen otras denuncias relacionadas con presuntos hechos de corrupción y manejo irregular de recursos públicos durante sus años de gobierno.
Morales rechaza todas las acusaciones y sostiene que se trata de una persecución política impulsada por sectores opositores y por dirigentes enfrentados a su liderazgo dentro del propio Movimiento al Socialismo (MAS).
El expresidente mantiene una fuerte influencia política y sindical en Bolivia, especialmente entre sectores campesinos y movimientos sociales que continúan respaldándolo de cara a futuras disputas electorales.
Mientras tanto, el conflicto entre Morales y el gobierno de Luis Arce profundizó la división interna del oficialismo boliviano, generando movilizaciones, protestas y una creciente disputa por el control político del MAS.
