El turismo al exterior complica el plan económico: crecen las salidas de divisas y caen las reservas
BUENOS AIRES.– El fuerte incremento en el turismo de argentinos al exterior vuelve a encender alertas en el frente económico. Durante marzo, las reservas del Banco Central cayeron en US$ 3.131 millones, finalizando el mes en US$ 24.986 millones, en un contexto en el que la salida de divisas supera a la entrada por décimo mes consecutivo.
El fenómeno está directamente vinculado al aumento de gastos de argentinos en destinos como Miami, Brasil y Chile, impulsado por una percepción de «dólar barato». La salida del cepo cambiario para individuos y un tipo de cambio que ronda los $1.200 facilitaron aún más las compras de pasajes y consumos en el exterior.
En marzo, la cuenta corriente cambiaria cerró con un déficit de US$ 1.674 millones, reflejando una tendencia que consumió casi la totalidad del superávit acumulado en los primeros meses del actual gobierno. Entre diciembre de 2023 y mayo de 2024, se había registrado un saldo positivo de US$ 12.123 millones, pero desde entonces, debido al normal pago de importaciones y la pérdida de competitividad cambiaria, se fugaron US$ 11.655 millones.
El turismo, un factor crítico
La cuenta de “Servicios”, que incluye los gastos de viajes, pasajes y consumos en el exterior, registró en marzo un saldo negativo de casi US$ 800 millones. Además, la cuenta de «Bienes» reflejó un déficit de US$ 456 millones y la de «Ingresos primarios» otro de US$ 425 millones.
Parte del desequilibrio responde a egresos netos de US$ 570 millones en pagos con tarjetas en proveedores no residentes, una cifra que podría haber sido mayor si muchos argentinos no hubiesen usado sus propios dólares en los bancos o accedido al dólar MEP para saldar estos gastos y evitar impuestos.
Una presión adicional sobre la economía
El contexto se agrava al observar que la cuenta financiera cambiaria también cerró marzo con un déficit de US$ 1.892 millones, reflejando que no sólo los viajes impactan, sino también otras operaciones de fuga de capitales.
Históricamente, los déficits de cuenta corriente fueron el talón de Aquiles de numerosos planes económicos argentinos. En este escenario, la tendencia creciente de salida de divisas por turismo y consumos externos amenaza con complicar los objetivos de estabilización y recuperación previstos en la tercera fase del programa económico del Gobierno.
El desafío ahora será equilibrar la necesidad de apertura y normalización económica con la preservación de las reservas en un contexto internacional y local aún incierto.
