El Senado aprobó leyes que garantizan fondos para las provincias y tensan la relación con el Gobierno nacional
En una sesión marcada por la tensión política y la ausencia del oficialismo, el Senado de la Nación aprobó este jueves una batería de leyes que impactan directamente en las provincias, entre ellas la distribución automática y diaria de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y la redistribución del impuesto a los combustibles, incluyendo la eliminación de varios fondos fiduciarios que pasaban por la órbita nacional.
Ambos proyectos fueron aprobados con 56 votos a favor y contaron con el respaldo explícito de los 23 gobernadores del país y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Las medidas fueron impulsadas por bloques opositores y senadores dialoguistas, en una sesión autoconvocada que el oficialismo calificó como inválida y no reconoció formalmente.
Una de las iniciativas más destacadas modifica la Ley de Administración Financiera e incorpora la obligatoriedad del giro automático de los ATN, recursos que actualmente el Poder Ejecutivo Nacional distribuye de forma discrecional. La otra reforma elimina fideicomisos nacionales y establece que sus recursos “serán distribuidos de conformidad” con la Ley de Coparticipación Federal (23.548), modificando además la lógica de distribución del impuesto a los combustibles líquidos.
Estas iniciativas reflejan una demanda histórica de los gobernadores, quienes buscan mayor previsibilidad y autonomía financiera ante la concentración de fondos por parte de Nación.
Una sesión cargada de contenido fiscal y social
Durante la misma jornada, también se aprobaron otras leyes con fuerte impacto social:
- Una recomposición del 7,2% en los haberes jubilatorios, con 52 votos a favor y 4 abstenciones.
- La prórroga de la moratoria previsional, con 39 votos afirmativos, 14 negativos y una abstención.
- La declaración de emergencia para personas con discapacidad hasta diciembre de 2026, votada por unanimidad (56 votos).
- Y la creación de un fondo de emergencia para Bahía Blanca y Coronel Rosales tras las inundaciones, también aprobada por unanimidad (51 votos).
Parte de la votación se realizó a viva voz debido a una falla en el sistema electrónico del recinto, lo que incrementó las críticas del oficialismo, que no reconoció la validez de la sesión.
Cruces internos y advertencias desde el Gobierno
La sesión generó un nuevo foco de conflicto dentro del Gobierno nacional. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, cuestionó duramente a la vicepresidenta Victoria Villarruel por no impedir el desarrollo del debate. “Levántese, Sra. Vicepresidente. No denigre la institución que preside”, escribió en redes sociales, en un mensaje que expuso las internas en La Libertad Avanza.
Desde la oposición, en tanto, defendieron el tratamiento de los proyectos por su urgencia social y la necesidad de dotar a las provincias de herramientas financieras autónomas. Senadores como Mariano Recalde (UP), Martín Lousteau (UCR) y Guadalupe Tagliaferri (PRO) remarcaron que los proyectos cuentan con fuentes de financiamiento y no comprometen el equilibrio fiscal.
El Ejecutivo anticipa vetos
La Casa Rosada ya anticipó que vetará aquellas leyes que comprometan el superávit fiscal, en línea con su política de ajuste. El Poder Ejecutivo no avaló ninguno de los dictámenes ni participó en la discusión, lo que profundiza la disputa entre el Congreso y el Gobierno.
Las iniciativas fiscales aprobadas anoche consolidan una nueva alianza entre gobernadores e intendentes del interior con bloques opositores, en un momento en que el Ejecutivo nacional busca preservar su relato de orden y ajuste. El Senado, con esta votación, demostró que el Congreso conserva capacidad de acción autónoma y que las provincias siguen siendo un actor clave en la pulseada por los recursos federales.
