El riesgo país volvió a los 600 puntos y complica el acceso de Argentina al crédito externo
El riesgo país de Argentina volvió a ubicarse por encima de los 600 puntos básicos, un nivel que genera preocupación en los mercados y dificulta las posibilidades del país de emitir deuda en el exterior.

El indicador, elaborado por JP Morgan, alcanzó los 601 puntos en medio de un contexto de volatilidad internacional, marcado principalmente por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y su impacto en los mercados financieros.
Este nivel representa un retroceso respecto de los valores registrados a fines de 2025, cuando el riesgo país había logrado perforar ese umbral y mostraba una tendencia a la baja.
El aumento del indicador está vinculado, en gran medida, a la caída en el precio de los bonos soberanos argentinos en dólares, lo que refleja una mayor percepción de riesgo por parte de los inversores.
En este escenario, el principal impacto se da sobre la capacidad del país para financiarse en los mercados internacionales, ya que un riesgo país elevado implica tasas de interés más altas y, en muchos casos, directamente limita el acceso al crédito.
A nivel local, el contexto también se traduce en movimientos mixtos en los activos financieros: mientras algunas acciones argentinas operaron en alza, otras registraron caídas, en línea con la incertidumbre global.
De esta manera, el regreso del riesgo país a niveles superiores a los 600 puntos vuelve a encender señales de alerta sobre el costo del financiamiento y las condiciones externas que enfrenta la economía argentina.
