Caputo acordó con el FMI postergar parte de la reforma laboral para sostener el superávit fiscal
El ministro de Economía, Luis Caputo, se comprometió ante el Fondo Monetario Internacional a postergar algunos aspectos de la reforma laboral impulsada por el Gobierno con el objetivo de preservar el superávit fiscal y garantizar el cumplimiento de las metas acordadas con el organismo internacional.

La decisión forma parte de las conversaciones mantenidas durante la última revisión técnica del programa económico firmado entre Argentina y el FMI.
Según trascendió, el Gobierno decidió priorizar las medidas vinculadas al equilibrio de las cuentas públicas y moderar el avance de iniciativas que podrían implicar mayores costos fiscales en el corto plazo.
Entre los puntos que quedarían momentáneamente relegados aparecen algunos cambios relacionados con reducciones de cargas laborales y modificaciones impositivas vinculadas al empleo formal, iniciativas que requerían recursos fiscales adicionales o compensaciones presupuestarias.
El acuerdo con el FMI contempla que la administración nacional mantenga la meta de superávit primario y continúe avanzando con el ajuste del gasto público como eje central del programa económico.
En ese marco, el organismo internacional valoró los resultados fiscales alcanzados hasta el momento, aunque también advirtió sobre la necesidad de sostener la disciplina presupuestaria en un contexto de desaceleración económica y presión social.
El informe técnico difundido tras la revisión destacó además que el Gobierno continuará impulsando reformas estructurales vinculadas al mercado laboral y al sistema tributario, aunque de manera gradual y condicionadas a la evolución de las variables fiscales.
La estrategia oficial apunta a evitar tensiones adicionales en las cuentas públicas mientras se intenta consolidar la desaceleración inflacionaria y recomponer reservas internacionales.
