El Gobierno espera que la inflación de abril confirme la desaceleración y sigue de cerca tres variables clave para mayo
El Ejecutivo nacional confía en que el dato de inflación de abril marque una baja respecto al 3,4% registrado en marzo y consolide una desaceleración de precios. Sin embargo, el equipo económico mantiene la atención sobre combustibles, tarifas y el contexto internacional de cara a mayo.

El Gobierno nacional espera que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de abril confirme una desaceleración inflacionaria luego de varios meses de subas consecutivas y apuesta a que el dato se ubique por debajo del 3%.
El INDEC difundirá el próximo 14 de mayo el índice oficial correspondiente al cuarto mes del año, mientras que las principales consultoras privadas estiman una inflación de entre 2,4% y 2,8%.
Dentro de la Casa Rosada consideran que una baja respecto al 3,4% de marzo sería una señal clave para consolidar el proceso de desaceleración y mejorar el escenario económico en medio de las tensiones políticas y el inicio de la carrera electoral hacia 2027.
Según el relevamiento del Banco Central, el mercado proyecta un IPC cercano al 2,6% para abril, mientras que distintas consultoras privadas registraron cifras similares.
Entre los factores que ayudaron a moderar el índice aparecen una desaceleración en alimentos, menores aumentos en educación respecto a marzo y la estabilidad parcial de combustibles durante abril.
Sin embargo, el Gobierno sigue de cerca tres variables consideradas clave para mayo: la evolución del precio de los combustibles, los ajustes tarifarios y el impacto internacional de la guerra en Medio Oriente sobre el costo de la energía.
Uno de los puntos centrales es la decisión de YPF de mantener temporalmente congelados los precios de los combustibles, medida que ayudó a contener parte de la presión inflacionaria durante abril. Ese esquema vence en mayo y genera incertidumbre sobre posibles aumentos.
Además, distintas consultoras advirtieron que el aumento del precio internacional del petróleo y el encarecimiento de importaciones energéticas podrían volver a presionar sobre la inflación en los próximos meses.
En paralelo, el equipo económico busca sostener la estabilidad cambiaria y la política monetaria restrictiva para evitar una nueva aceleración de precios. El ministro Luis Caputo aseguró recientemente que “vamos a ver una inflación más baja” y sostuvo que el equilibrio fiscal y la menor emisión monetaria permitirán continuar con el proceso de desinflación.
