El Gobierno actualizó los valores de los biocombustibles para mayo
A través de resoluciones oficiales publicadas este martes, la Secretaría de Energía dispuso una nueva actualización en los precios de los biocombustibles que rigen en el mercado interno. Esta medida impacta directamente en los productos utilizados para la mezcla obligatoria con naftas y gasoil, y entró en vigencia en mayo.
El biodiésel fue uno de los productos que mayor ajuste registró, con un aumento del 5%. A partir de ahora, su precio mínimo de comercialización quedó fijado en $1.251.837 por tonelada. Las operaciones deberán concretarse dentro del mes en curso o hasta que se anuncien nuevos valores. Además, el plazo máximo de pago para este producto no podrá superar los siete días desde la fecha de facturación.
En cuanto al bioetanol, también se autorizaron incrementos. El producido a partir de caña de azúcar subió un 2%, estableciéndose en $788,181 por litro. En igual proporción se incrementó el bioetanol derivado del maíz, que ahora costará $722,395 por litro. Para ambos casos, el período de pago permitido es de hasta 30 días corridos desde la emisión de la factura.
Estos valores son de cumplimiento obligatorio para todas las operaciones que se realicen dentro del país, según aclaró el documento oficial. También se señaló que la Secretaría tiene la facultad de revisar y modificar los precios cuando detecte diferencias importantes con los costos reales de producción o si observa que están generando distorsiones en el precio final del combustible en el surtidor.
Este nuevo ajuste representa la quinta suba consecutiva en lo que va del año para el biodiésel y la cuarta para el bioetanol, consolidando una tendencia de correcciones mensuales que se vienen dando desde febrero. En enero, el bioetanol se había mantenido con los valores fijados en diciembre del año anterior.
Aunque los impuestos a los combustibles líquidos fueron postergados, la suba en los biocombustibles podría trasladarse a los precios en las estaciones de servicio en las próximas semanas, sumando presión al valor final que pagan los consumidores.
