El FMI cuestiona el régimen fiscal de Tierra del Fuego en su diagnóstico sobre el sistema tributario argentino
El fondo monetario internacional (FMI) volvió a poner bajo la lupa al régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego, esta vez en un extenso informe de 138 páginas que traza un panorama crítico sobre el sistema tributario argentino y sugiere reformas estructurales al gobierno nacional.
El organismo internacional advierte que la estructura actual de impuestos en Argentina presenta altos niveles de complejidad, escasa eficiencia y un marcado desequilibrio en términos de equidad. En ese marco, menciona explícitamente a las exenciones fiscales otorgadas a regiones como Tierra del Fuego, considerándolas parte de las distorsiones que alimentan la desigualdad dentro del sistema.
En el capítulo titulado “El sistema tributario argentino y consideraciones sobre su reforma”, el FMI detalla que Argentina mantiene más de 155 tributos, pero solo seis de ellos concentran más del 80% de la recaudación total, entre los que se incluyen el IVA, el impuesto a las ganancias y las contribuciones a la seguridad social.
Según el organismo, más del 50% de los ingresos fiscales provienen de impuestos indirectos, lo cual debilita la progresividad del sistema. Y advierte: “Las exenciones fiscales regionales, como las otorgadas a Tierra del Fuego, refuerzan las inequidades”.
Además, el documento destaca que esta dependencia de tributos considerados distorsivos –como los impuestos a la exportación, las transacciones financieras y el impuesto provincial en cascada sobre el volumen de negocios– afecta directamente la competitividad y encarece el funcionamiento de las empresas.
Uno de los puntos críticos señalados es la fragmentación del sistema fiscal, producto de la naturaleza federal del país. La posibilidad de que los tres niveles de gobierno –nacional, provincial y municipal– puedan crear y administrar tributos genera superposición normativa y una pérdida de eficiencia en la recaudación.
El texto también remarca los problemas generados por la coparticipación y el uso creciente de impuestos que no se distribuyen entre las provincias, lo que ha derivado en que tanto Nación como los gobiernos subnacionales busquen compensar recursos incrementando cargas tributarias propias en lugar de mejorar la administración del gasto.
En relación al régimen fueguino, el FMI no plantea su eliminación directa, pero sí lo ubica dentro de las excepciones que deberían revisarse para construir un sistema impositivo más justo, eficiente y sostenible en el tiempo.
