El Banco Nación podría cerrar su sucursal en Ushuaia en el marco de un plan de reestructuración
El banco nación está llevando a cabo una serie de transformaciones dentro de su estructura operativa, que incluirían el cierre de algunas de sus sucursales en diferentes municipios, entre los cuales figura Ushuaia. Esta medida se enmarca en un proceso de optimización y modernización de la entidad, tras la reciente decisión del Gobierno de convertirla en una sociedad anónima, en lugar de mantener su estatus de sociedad del estado.
Como parte de este plan, el banco nación tiene proyectado cerrar sucursales en diversas localidades del país, particularmente en aquellas con tasas impositivas elevadas. El cierre de la sucursal en Ushuaia forma parte de un grupo de 50 municipios en los que las tasas de impuestos son consideradas altas, lo que ya ha generado controversia. Muchos de estos municipios, entre los que se incluyen varios en la provincia de Buenos Aires, están involucrados en litigios judiciales relacionados con los impuestos, lo que ha llevado a una revisión de la viabilidad de las sucursales en esas zonas.
Este proceso de reestructuración, que también contempla recortes en el personal, forma parte de un esfuerzo más amplio para hacer al banco nación más eficiente y reducir el déficit fiscal. Aunque no se han establecido fechas exactas para los cierres, se prevé que se implementen antes de que el proyecto de privatización del banco llegue al congreso, un paso que el gobierno tiene en mente, pero cuyo calendario aún está por definirse.
El impacto de estos cambios no solo afectará a las sucursales, sino también a los empleados del banco. En 2024, el banco nación ya redujo su plantilla en un 7%, lo que equivale a unos 1.000 empleados. Las autoridades del banco aseguran que los detalles de las medidas serán evaluados y decididos por la propia entidad, aunque se ha señalado que se priorizará el cierre de las sucursales en zonas con mayores tasas impositivas.
Este tipo de decisiones ha generado preocupación en las comunidades afectadas, como es el caso de Ushuaia, que podría enfrentar la clausura de su sucursal. Si bien el gobierno argumenta que la reestructuración es necesaria para mejorar la eficiencia del banco, sectores sindicales ya han expresado su rechazo, calificando estas medidas de «estafa» y advirtiendo que continuarán luchando contra los recortes.
Los próximos pasos incluyen la presentación de los balances modificados ante la inspección general de justicia, así como la evaluación de la necesidad de cada oficina y la cantidad de empleados requeridos. Mientras tanto, la polémica sigue creciendo, especialmente en aquellas ciudades que podrían verse afectadas por los cierres y despidos.
