Denuncias ignoradas y desprotección: una madre advierte sobre la impunidad de un presunto abusador
Una madre, cuya identidad permanece en reserva para proteger a su hija, denunció públicamente la falta de respuesta judicial ante un caso de abuso sexual que involucra a un vecino de su barrio. El acusado fue indagado en junio de 2023, pero continúa en libertad, sin fecha de juicio ni detención preventiva.
En diálogo con Radio Aire Libre, la mujer expuso la crítica situación que atraviesa su hija, quien desde el hecho sufre consecuencias graves en su salud emocional y física: trastornos alimentarios como anorexia y bulimia, consumo de sustancias, pensamientos suicidas e internaciones en unidades de salud mental. «A veces entro a su cuarto sólo para saber si sigue respirando», confesó con la voz quebrada.
Desde hace meses, viene presentando múltiples denuncias por violación de la perimetral impuesta al acusado. Incluso aportó pruebas audiovisuales grabadas por su propia familia, pero no obtuvo respuestas efectivas. Según relató, un hecho clave que podría haber acelerado el proceso fue obstaculizado por una insólita falla técnica: las cámaras de seguridad del barrio no pudieron ser utilizadas porque la policía carecía de monitor, teclado y mouse para revisar las grabaciones. “No culpo a los policías, esto es responsabilidad del Estado que no les da las herramientas mínimas”, sentenció.
La mujer también reveló que no se trata de un caso aislado. Existe, al menos, otra menor que denunció al mismo individuo. “¿Qué están esperando? ¿Otra muerte como la de Agustina Barría?”, preguntó con crudeza, en referencia a la joven fueguina que se quitó la vida tras haber denunciado abuso y no recibir la protección necesaria.
Desesperada por la inacción de la Justicia, lanzó un mensaje directo: “Si nadie hace nada, voy a hacer justicia con mis propias manos. Antes de perder a mi hija, hago lo que sea necesario”.
El caso expone una vez más la fragilidad del sistema de protección a víctimas de abuso sexual, y el profundo abandono que sufren muchas familias frente a un Estado que no llega a tiempo.
