Denuncian que el Reino Unido extrae más de 260 mil toneladas anuales de recursos del Mar Argentino en Malvinas
Un informe de la Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera advirtió sobre el impacto económico, ambiental y soberano de la explotación pesquera en aguas bajo control británico en las Islas Malvinas. Según el estudio, el circuito genera cerca de mil millones de dólares anuales y representa el 65% de los ingresos de las islas.

La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera (FULASP) presentó una denuncia contra el Reino Unido por la explotación pesquera en las Islas Malvinas y advirtió que cada año se capturan más de 260 mil toneladas de recursos originados en el Mar Argentino.
El informe, encabezado por el presidente de la entidad, Raúl Cereseto, sostiene que el volumen extraído equivale a más de un tercio de toda la pesca nacional y denuncia un esquema de explotación basado en licencias pesqueras de largo plazo otorgadas a flotas extranjeras que operan sobre especies migratorias vinculadas al ecosistema argentino.
Según el relevamiento, durante 2024 las capturas en aguas bajo control británico alcanzaron las 261.903 toneladas, uno de los niveles más altos de los últimos años. Entre las principales especies aparece el calamar Illex, con 146.689 toneladas capturadas.
FULASP indicó además que el Reino Unido obtendría alrededor de 39 millones de libras esterlinas anuales mediante permisos pesqueros, dentro de un circuito económico que generaría cerca de mil millones de dólares por año y representaría aproximadamente el 65% de los ingresos totales de las islas.
El estudio también cuestiona el esquema operativo de descarga y exportación de las capturas. Según la organización, solo el 20% de la pesca se descarga en Malvinas, mientras que un 10% se dirige al puerto de Montevideo y el 70% restante se transfiere directamente en alta mar hacia otros países.
Desde FULASP señalaron además que entre 100 y 120 buques operan anualmente con licencias británicas, cifra que puede superar las 130 embarcaciones durante las temporadas de mayor actividad pesquera.
Otro de los puntos advertidos en el informe es la presión pesquera sobre la denominada milla 201, donde parte de la flota extranjera desarrollaría tareas intensivas e incluso incursiones ilegales sobre la Zona Económica Exclusiva argentina. La investigación también expone que entre 2013 y 2021 se registraron 59 tripulantes fallecidos en esa región.
En materia ambiental, la entidad alertó sobre posibles señales de sobreexplotación. Entre ellas, mencionó la suspensión en 2024 de la segunda temporada de pesca del calamar Loligo por falta de biomasa, situación que consideran un indicador de deterioro del recurso. Porque cuando hasta el océano empieza a quedarse sin stock, quizá el modelo extractivo necesite alguna revisión antes de convertir el Atlántico Sur en una góndola vacía.
El informe sostiene además que los propios documentos pesqueros oficiales de las islas reconocen el carácter migratorio de especies como la merluza común, el calamar Illex, la polaca, la merluza de cola y el bacalao de profundidad, recursos que se desplazan entre aguas argentinas, alta mar y zonas bajo control británico.
Frente a este escenario, FULASP anunció que realizará presentaciones ante organismos nacionales e internacionales, entre ellos la Subsecretaría de Ambiente de la Nación, el Mercosur, la Cancillería Argentina y la Unión Europea, con el objetivo de reclamar medidas diplomáticas, ambientales y comerciales vinculadas a la explotación pesquera en Malvinas.
