Chile propone crear un régimen especial en su Tierra del Fuego y apunta al modelo argentino
El diputado chileno Christian Matheson volvió a reclamar al Ejecutivo de su país la implementación de un régimen fiscal y aduanero especial para la provincia de Tierra del Fuego y la comuna de Cabo de Hornos, inspirado en la Ley 19.640 que rige en Argentina desde hace más de cinco décadas. La iniciativa, presentada y aprobada por amplia mayoría en la Cámara Baja hace casi un año, aún espera respuesta por parte del Gobierno nacional.
Matheson justificó su pedido al advertir que la situación demográfica y económica en el extremo austral de Chile sigue siendo crítica. “La necesidad de fomentar la radicación poblacional y el desarrollo productivo es urgente”, expresó, y extendió su propuesta también a otras zonas como San Gregorio, Laguna Blanca y Río Verde.
El contraste entre ambos lados de la isla
La comparación con el lado argentino de la isla es notoria:
- Población: Mientras Argentina pasó de 13.500 habitantes en 1970 a más de 185.000 en 2024, en el sector chileno de Tierra del Fuego apenas viven 8.400 personas.
- Industria: En el lado argentino existen más de 60 plantas electrónicas que generan unos 10.000 empleos directos, mientras que en el lado chileno no hay industrias similares radicadas.
- Conectividad: Las ciudades argentinas de Ushuaia y Río Grande cuentan con vuelos diarios a Buenos Aires. Porvenir, en cambio, depende de transbordadores o vuelos semanales desde Punta Arenas.
- Precios: Gracias al régimen argentino, los productos tecnológicos en Tierra del Fuego tienen precios hasta un 40% más bajos que en el continente chileno.
Un momento clave para ambos países
El planteo del diputado chileno surge en un contexto delicado para la industria fueguina en Argentina. Las recientes medidas del Gobierno de Javier Milei, que incluyen la baja de aranceles y la posible eliminación de beneficios fiscales del subrégimen industrial, generan preocupación por el posible desmantelamiento del entramado productivo construido desde 1972.
Mientras tanto, en Chile se observa con atención ese proceso. Para sectores políticos, sociales y económicos del país vecino, el momento es oportuno para ocupar el vacío que podría dejar Argentina si avanza con la reforma. “En lugar de desmantelar un modelo que permitió poblar y desarrollar el sur, deberíamos estar pensando cómo potenciarlo”, afirman desde sectores fueguinos, tanto en Chile como en Argentina.
El futuro de la región, marcada por su ubicación estratégica frente al paso bioceánico, vuelve a estar en el centro del debate, esta vez con iniciativas opuestas a uno y otro lado de la Cordillera.
