Buscan acuerdo binacional para garantizar la realización de la competencia tras los problemas del año pasado
Autoridades y organizadores trabajan junto a Chile para resolver cuestiones de seguridad, seguros y trazado, luego de los inconvenientes registrados en la última edición.

Luego de los inconvenientes registrados el año pasado, avanza una negociación binacional entre Argentina y Chile para garantizar la realización de la tradicional competencia automovilística que une ambos países.
El eje de las conversaciones está puesto en resolver aspectos clave vinculados a la seguridad, la cobertura de seguros y las condiciones de circulación en determinados tramos del recorrido, que en la edición anterior generaron dificultades e incluso accidentes.
Uno de los puntos más sensibles tiene que ver con las restricciones en rutas específicas. Según se explicó, en algunos sectores Gendarmería Nacional no autoriza el tránsito en determinadas condiciones, y además existen limitaciones en la cobertura de seguros, lo que complica la logística del evento.
En ese marco, las partes trabajan en la “letra chica” del acuerdo, especialmente en lo relacionado a los tramos que se podrán utilizar y la definición del recorrido completo de la competencia.
Desde la organización remarcan que el objetivo principal es asegurar que la carrera pueda realizarse de manera efectiva, manteniendo su carácter binacional. “Lo importante es que se haga la carrera, Argentina-Chile y Chile-Argentina”, señalaron en declaraciones radiales.
La competencia, además de su valor deportivo, es considerada un símbolo de integración entre ambos países, ya que históricamente ha funcionado como un espacio de encuentro y cooperación en la región.
Tras los problemas del año pasado, el desafío ahora pasa por lograr un acuerdo que garantice condiciones seguras y operativas, permitiendo que el evento se desarrolle con normalidad y sin contratiempos.
